Honor extraviado

El apóstol cubano, José Julián Martí y Pérez (1895), en la lucha por la independencia de su país acuñó una enorme frase difícil de olvidar: “Honor a quien honor merece”, así como un pensamiento con una profundidad asombrosa.

“Dicen que triste cosa es no tener amigos,

Pero más triste es no tener enemigos.

Porque quien enemigos no tenga,

Es señal de que no tiene,

Ni talento que haga sombra,

Ni bienes que se le codicien,

Ni carácter que impresione,

Ni valor temido,

Ni honra de la que se murmure,

Ni ninguna cosa buena que se le envidie”.

En estos momentos, en la vida de mi país ¡¡¡Mi México Lindo y Querido!!! Están todos contra todos, militantes de partidos, funcionarios públicos, líderes de colonias, delincuentes “organizados”, docentes bueno hasta representantes populares que iniciaron con un gobierno hoy se encuentran en la tabla de la indecisión, no saben para dónde hacerse; incongruencias y traspiés como en la época del siempre bien recordado, por sus frases celebres o puntadas oportunas, me refiero a Don Fidel Velázquez (qepd) con el cual mantuve una relación informativa en mis años de informador; también escuché algunos de sus excesos sobre el comportamiento político: “La caballada está flaca” o “el que se mueva no sale en la foto”, estos dichos de Don Fidel adecuados a la época política.

Lo traigo a cuento porque me preocupan los ingratos en la política, lo que reciben con sus brazos abiertos y después dan la puñalada por la espalda; lo he dicho, el perro enseña sus colmillos y mueve su cola, a que se le hace caso para prevenirse, él sabe a quien muerde, los aprendices de político, algunos afortunadamente, golpean a ojos cerrados. No saben por qué lo hacen, son marionetas manejadas a distancia. Son conscientes del esfuerzo del gobernante y piden más, al ver que no se les concede lo requerido por encima de la razón golpean sin misericordia. Ha de ser triste vivir así, nunca me he atrevido a preguntarlo no vaya a ser que me confundan con un aprendiz de la nada como ellos.

Dicen y lo dicen bien, “En tierra de ciegos el tuerto es rey”, en Puerto Vallarta pareciera que todos estamos ciegos y llega un tuerto y se convierte en el mandamás; sea por sus posesiones económicas o por sus “influencias” políticas sobresale y en ocasiones aplasta al que tiene más cerca. Contrapunteados regidores y presidente municipal, en una lucha que parece no llegar al fin; unos contra otros, amarillos, contra tricolores y azules, el pueblo vallartense mira con asombro y sin encontrar explicación sensata.

No es fácil, unas son intenciones y otros los resultados. La elección de los actuales funcionarios públicos fue decisión mayoritaria, alguien lo dijo un solo voto hace la diferencia, con esto no vale la protesta, si las cuentas claras y hasta el momento no hay oscuridad en general, algunas particularidades que pronto flotarán, esperemos lo mejor de cada contendiente, es por Vallarta, sin personalismos.

 

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país, 21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, se integró a la Univa en 1989 como catedrático investigador, cofundador del IDEO-UNIVA actualmente es coordinador de Comunicación y Publicaciones y del Consejo Político Universitario de esta Casa de Estudios en Puerto Vallarta.