Climas atípicos

Los seres humanos no entendemos, contaminamos y destruimos la esperanza de los que nos confiaron una loable responsabilidad, sea política o de existencia, se deja de lado la enseñanza basada en valores, la vida, aspecto de lo más importante en todos los tiempos se soslaya. Se reconoce el bien y se ignora al mismo tiempo, es una verdadera contradicción a la que se enfrenta la sociedad actual en todos los órdenes. En estos momentos la temperatura ambiente no es la única. El golpe de calor se extiende a la política, pisoteando a la amistad por tener puestos, el precio lo establecen las circunstancias y como las naturales son implacables.

Con lo anterior estaríamos de lleno en la palestra de un calor insoportable, más del que padecemos actualmente. Calculan los científicos una reducción del 12% durante esta temporada de lluvias y 21% en verano, lo cual nos reportan especialistas aumentará más si las condiciones se acrecientan. Lamentable no atender los llamados de la naturaleza y de la política nacional lleva a hecatombes interminables. Las manifestaciones no cesarán ahí, los impactos continuarán mientras no se detengan las ambiciones de poder. Habría daños en la producción hidroeléctrica lo cual sería una bofetada a los productores rurales de la zona y de otras partes del planeta donde también se experimentan devastaciones similares. Los bosques, sobre todo los tropicales como el de nuestra región de Bahía de Banderas, por citar un ejemplo, son altamente eficaces para absorber agua de la tierra, y dentro del ciclo que aprendimos en la escuela es regresado a la atmósfera como vapor. De no tenerlos no se podría mantener la humedad en niveles constantes y estaría ausente la carga de agua en los vientos, lo que llevaría a terminar con las precipitaciones. No es complicado saber esto, perderlo si lo será.

Imagine usted tener enfrente a un candidato a cualquier puesto de relevancia política, bajarlo de los medios de comunicación, tenerlo en vivo, es como contemplar a un animal prehistórico sería increíble, al menos eso sucede cuando participamos de los destapes; ya no vemos al amigo como era antes ahora tiene el poder en las manos, como el animal de antaño la decisión de tragarse todo lo que se le antojara. Tocarlo, experimentar lo que en su momento los actores de la película parque jurásico tuvieron enfrente, ¿recuerda? Dinosaurios de todos los tamaños y colores. Hoy se puede hacer realidad con los procesos electorales, destapes por dondequiera se retrocederá en los procesos, ahora es lo que quiera imaginar el seguro ganador, la continuidad no importa, retroceder en la historia no será maravilloso, como el ver en vivo a un enorme depredador.

No hace mucho tiempo, los Estados Unidos de Norteamérica y Rusia, naciones dicotómicas ideológicamente por el llamado terrorismo, se unieron y sorprendieron con una serie de hallazgos científicos, predecir tormentas. Casi vaticinar terremotos o provocarlos todo será publicado en breve en diversos medios científicos y publicaciones de investigación, podrán acercarnos a los avances científicos sorprendentes, así la política engrasa sus ejes para iniciar la lucha por las posiciones a partir de la democracia alcanzada y con el grado de civismo y credibilidad necesaria.

La esperanza está puesta en una mayor participación en el cuidado del ambiente, dejar de padecer los cambios de clima atípicos como el que nos espera a partir de noviembre y hasta febrero del 2015, para los que tengan la suerte de llegar, ver mejores seres humanos de servicio público que sirvan no se sirvan del puesto administrativo, los cambios son buenos, siempre que no avasallen la razón.

 

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país, 21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, se integró a la Univa en 1989 como catedrático investigador, cofundador del IDEO-UNIVA actualmente es coordinador de Comunicación y Publicaciones y del Consejo Universitario de esta Casa de Estudios en Puerto Vallarta.