Di- simulador

La teoría del balance, refiriéndose a la tendencia

que existe entre los seres humanos para establecer

relaciones equilibradas o balanceadas con otros

seres humanos, con otros objetos o con ambos.

  1. Heider.

 

Cuando tengo el disgusto de conocer personas desprovistas de identidad propia, me refiero a esos individuos transparentes, no por su sinceridad y honestidad sino por su austera capacidad de decisión, me provoca sacudirlos fuertemente para desarraigarlos de su inútil intento por emular a seres humanos admirables. Su falta de compromiso social pulveriza la personalidad real, neutralizan cualquier actitud de honradez y gallardía, alejarse de ellos es lo más conveniente; son seres engañosos, sin sentido del respeto y la libertad.

 

Disimuladores expertos, antagonistas seriales de la vida real, se caracterizan por demostrar satisfacción indescriptible por los gustos y pasiones de los verdaderos líderes; ésta clase de ser “súper patán”, como yo los llamo, puede causar pérdidas económicas; no sólo hurgan en los pensamientos del otro van más allá de los intereses animosos y lisonjeros a la primera oportunidad dinamitan los buenas intenciones de aquellos que iban a su paso. Las razones varían según su trastocada mente: envidia, diversión, aburrimiento, sentimiento de inferioridad o superioridad.

 

No se trata de andar de sospechar de todo individuo, puede ser tan sencillo o complejo según el criterio personal para ser capaz de ver con claridad antes de quedar ciego. En la historia moderna personajes importantes de las ciencias, artes e industria se involucraron con toda clase de calañas, algunos sufrieron las consecuencias. Yo he tenido la fortuna de conocer a personas de religiones, ideologías y culturas diferentes; inteligentes y otras mejor ni mencionarlas. Es necesario marcar la diferencia entre un emprendedor integral y el simulador profesional, no debemos permitir el robo intelectual de canallas que arrancan de tajo una sincera amistad.

 

El abuso de confianza es la frase que tirita la economía de una empresa incluso o de un país, en estos casos, la pérdida monetaria es la única que provoca dolor de cabeza a los altos ejecutivos; en cambio si visualizamos la misma escena a través de un vidrio unilateral, la reacción del defraudado tiene doble repercusión, anímica y financiera. Incluso existen casos de asociaciones sin fines de lucro que estafan a los contribuyentes bien intencionados. Como dice el refrán: Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.