De cómo cosechar lectores

La promoción de la lectura es un terreno difícil para cualquier nivel de gobierno y en general para cualquier político. Para quienes estudiamos en escuelas públicas -y a pesar de ello nos convertimos en lectores- hemos visto los errores comunes de los intentos por promover la lectura: libros regalados a la fuerza, títulos o colecciones pésimamente seleccionadas, clubs de lectura con poca apertura.

 

O sucede también que muchas veces quienes impulsan estos programas lo hacen porque deben ejercer un presupuesto; o quieren imitar al buen José Vasconcelos, como si se tratara de enseñar a leer cuando ahora el problema es el analfabetismo funcional.

 

En su artículo “Tirar millones” (Letras libres, julio 2012) Gabriel Zaid registra “desperdicios históricos” en el tiraje de libros para regalar so pretexto de promover la lectura. “Los libros escogidos personalmente interesan más (y por lo mismo, tienen mayores probabilidades de ser leídos) que una colección escogida por otros, absurdamente idéntica para todos los alumnos (y sus hermanos, y sus amigos, y sus vecinos: sin posibilidad de préstamos mutuos).” tiene a bien señalar Gabriel Zaid.

 

La verdad es que no faltan libros; por el contrario, sobran pero están mal distribuidos. Apuesto mi quincena completa a quien niegue que el 90% de las universidades públicas tienen bodegones atiborrados de libros que no tendrán lector jamás. Desde manuales, ensayos, novelas y compilaciones académicas que se imprimieron por millares para llenar un currículum y que ahora están enmoheciéndose para terminar como papel de reciclaje.

 

Se olvida a veces algo tan básico como que leer es en principio un acto íntimo. Algo que se disfruta en solitario y que solo se comparte como recomendación. Esto a veces se olvida por el entusiasmo de buscar lectores. Los libros necesitan un escenario propicio para que su lector lo encuentre. Y por supuesto este encuentro nunca se dará a la fuerza.

 

Como lector consuetudinario siempre me agrada enterarme cuando se emprenden programas arriesgados de fomento a la lectura. Leer es como jugar al futbol: se aprende de niño o máximo de adolescente. Después ya no se puede hacer el sombrerito ni se entiende un verso, no se tiene el valor para una chilena ni para pasarse la noche leyendo. Por eso no dudé en sumarme al esfuerzo del partido Movimiento Ciudadano en Puerto Vallarta cuando Jaime Castillo Copado, Coordinador Operativo Municipal de MC, me contó su apuesta por una biblioteca infantil con cuentacuentos para niños.

 

Motivar a los niños genera lectores a futuro porque el gusto por la literatura no llega de la mano con los libros. Se tiene que motivar la imaginación para que se puedan aceptar los libros.

 

Otro gran intento de Movimiento Ciudadano para promover la lectura en Puerto Vallarta viene con la primera “siembra de libros” en puntos estratégicos del puerto. De mis años de lector creo que la lectura se estimula también por el entorno y el feliz encuentro de un lector con su libro necesita de algunos factores personales, si se quiere hasta de azar.

 

Ya lo dijo Jorge Luis Borges “Si un libro aburre, déjenlo… Si un libro es tedioso para ustedes, no lo lean, ese libro no ha sido escrito para ustedes. La lectura debe ser una de las formas de la felicidad”.

 

Nada mejor para dejar el germen de la lectura que provocar un azaroso encuentro con el libro. Como se hará este jueves 23 de octubre en lugares públicos del puerto para que otras personas lo disfruten. Así el libro irá encontrando a sus lectores quienes están obligados a liberarlo para que alguien más pueda leerlo. Generando así una cadena de lectura por entera satisfacción.

 

Entre las decenas de títulos que se liberarán destacan, entre otros, “1984” de George Orwell; “Los cachorros” de Mario Vargas Llosa; “El jugador” de Fedor Dostoievski; uno de mis favoritos de Juan Carlos Onetti, “El Astillero”; “Robinson Crusoe” de Daniel Defoe; y, “Mrs Caldwell habla con su hijo” de Camilo José Cela.

 

Espero que a los demás lectores del puerto les agrade tanto como a mí estas iniciativas de promoción a la lectura. Enhorabuena.