Uso de aspirina en pacientes con diabetes mellitus

Gracias a su eficacia demostrada, coste relativamente bajo y fácil disponibilidad, debería considerarse el empleo de Aspirina para la prevención primaria y secundaria de la enfermedad vascular de los pacientes con riesgo elevado, cualquiera que sea la forma de diabetes que padezcan.

 

La aterosclerosis, la trombosis vascular y las alteraciones de las plaquetas, todas ellas contribuyen a la enfermedad cardiovascular de los pacientes con diabetes mellitus tipo 2. El aumento de la reactividad plaquetaria es debido en parte al aumento de la producción de tromboxano, que induce vasoconstricción y agregación plaquetaria. Aspirina bloquea la síntesis del tromboxano a través de la acetilación de la enzima ciclooxigenasa de las plaquetas.

 

Numerosos estudios clínicos a gran escala y meta análisis han demostrado que Aspirina proporciona un significativo beneficio para la prevención primaria y secundaria de las complicaciones cardiovasculares en los pacientes diabéticos. Se ha estimado que podrían prevenirse 38 de estas complicaciones por cada 1.000 hombres y mujeres con diabetes gracias a la administración de Aspirina como prevención secundaria.

 

Un gran estudio de prevención primaria en médicos varones demostró que el subgrupo de diabéticos tenía una reducción de la tasa de infarto de miocardio desde el 10% al 4% solo con tomar 325 miligramos de Aspirina a días alternos. Y, muy importante, sin que existiera evidencia de que el tratamiento con Aspirina produjera un aumento de hemorragia retiniana o vítrea ni progresión de la retinopatía diabética.

 

Dado el beneficio demostrado de la terapia con Aspirina, las Recomendaciones Clínicas Prácticas de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomienda el empleo diario de Aspirina a dosis entre 80 y 325 miligramos, para la prevención secundaria de pacientes diabéticos con enfermedad vascular de grandes vasos y para la prevención primaria de pacientes diabéticos con factores de riesgo cardiovascular, tales como historia familiar positiva, tabaquismo, obesidad, dislipidemia, hipertensión, albuminuria y edad mayor de 30 años. Las contraindicaciones del uso de Aspirina son la alergia al ácido acetilsalicílico, las enfermedades hemorrágicas, la hemorragia digestiva reciente, enfermedad del hígado y la hemorragia ocular activa. Y no se recomienda el empleo de Aspirina en menores de 21 años de edad.