El 2015 ya llegó

LOS DÍAS Y LOS AÑOS. Cuando se terminaron de contar las boletas y se confirmó la derrota del PRI, en julio del 2012, el 2015 parecía tan lejano, como una nebulosa en la mirada de algunos perdedores que entre lágrimas y maldiciones trataban de asimilar el inesperado triunfo de El Mochilas. Hoy, ya consumidos los primeros días del año nuevo, el 2015 entra de lleno con un calendario adelantado gracias a que por única vez las elecciones de este año se han anticipado un mes, lo que provocó que diciembre del 2014 fuera un mes inusualmente político, con precandidatos de todos los partidos ya en abierta precampaña. Sin embargo esto no es inédito, en el siglo pasado hubo un tiempo en que las elecciones se realizaban en febrero, lo cual implicó que los candidatos se registraran en noviembre y en diciembre anduvieran todos en campaña. El caso más reciente fue en la elección de 1992, celebrada el 12 de febrero. Fue el último triunfo del PRI en el siglo pasado, con Rodolfo González Macías como candidato a la presidencia municipal y don Guillermo Ruiz Vázquez como abanderado panista. Después el calendario electoral cambió y diciembre fue un remanso de paz dedicado exclusivamente a las festividades de Navidad y Año Nuevo. Hoy, pese a que los partidos, especialmente el PRI, habían decretado una tregua para arrancar precampañas el 2 de enero, todos iniciaron el 28 de diciembre, justamente el Día de los Inocentes, como advertencia de que el proceso electoral en puerta es justamente una inocentada.

 

LA BOLETA VA. Como nunca antes en su historia el priismo vallartense completó su proceso de selección interna de manera unánime con la precandidatura de unidad de Andrés González Palomera. Ni siquiera Gustavo González consiguió ser candidato de unidad porque no le faltaron adversarios en la contienda interna, en cambio Andrés González es precandidato por unanimidad, lo cual coloca al PRI con medio cuerpo en la presidencia municipal. Lo mismo ocurrió en el Movimiento Ciudadano, donde Ramón Guerrero cumplió el pronóstico al imponer sin contratiempos la candidatura de Arturo Dávalos Peña, quien debutó en su precampaña negociando con el tesorero municipal para que aceptara pagar el aguinaldo de cientos de jubilados municipales que se habían quedado sin esa prestación. Ese será el estilo de la campaña del Cepillo, utilizando el aparato gubernamental para conseguir votos. El otro pronóstico también se cumplió: El Mochilas ya es precandidato a la diputación local por el 05 distrito, lo cual le permitirá recorrer las colonias del puerto llevando de la mano a Arturo Dávalos, en lo que será la campaña de la revancha para el PRI, porque el 7 de junio se demostrará si Ramón Guerrero llegó para quedarse o será un político golondrino más de esos que han anidado en Vallarta por montones.

 

LA CUMBRE DEL PAN. Contrario a lo que ocurre en el PRI y MC, en el PAN se libra una de las batallas más cruentas de su historia. Convertido en la tercera fuerza electoral, el panismo vallartense resuelve su candidatura como si se tratara del partido en el poder. Se trata en realidad de la histórica batalla interna entre panistas tradicionales y neopanistas, aunque cueste trabajo definir ideológicamente a quienes militan en ambos bandos. Por un lado se ubica Juan José Cuevas García, quien pese a ser inicialmente parte del grupo dominguista, y por lo mismo neopanista, hoy representa los intereses del grupo doctrinario, como lo demuestra el hecho de llevar en su planilla a la esposa de Humberto Muñoz Vargas y otros destacados panistas tradicionales. Su condición de candidato natural traicionó al Peri Cuevas a la hora de integrar su planilla, repartiendo las candidaturas entre un selecto grupo de panistas allegados a su causa, olvidándose de negociar con otros grupos igual de importantes. Tal vez Juan José Cuevas confiaba en que nadie más le disputaría la candidatura, por eso impuso su voluntad con arrogancia y desprecio hacia los panistas que no comulgan con él. Eso abrió la puerta para el registro de un segundo precandidato en el PAN, el joven Manuel González Farrera, quien de manera inteligente capitalizó la soberbia del Peri Cuevas y formó una planilla con amplios sectores del panismo local. Por ejemplo incorporó a los simpatizantes de Chema Ibarría y Antonio Canales, sumó también a Luis Alberto Michel, quien en años anteriores demostró tener un considerable número de votos. El pronóstico es reservado, aunque el suplente del Peri Cuevas, Hugo Lynn Almada, apuesta a que su jefe ganará en proporción de dos a uno. Es probable que su pronóstico se base en un análisis del perfil de los 500 nuevos socios que recientemente se sumaron al padrón panista municipal, mismos que según el joven Carlos Alberto Murguía responden a los intereses del Peri Cuevas.

 

EL TAMBOR TAMBIÉN ES TROPA. Por desgracia para los panistas de Puerto Vallarta, sin importar quién sea su candidato, es altamente probable que no serán protagonistas de la contienda por lo que su mayor aspiración debe ser quedar en segundo lugar. Y eso porque no hay forma de que el PRD jale los reflectores ya que se trata de un partido desarticulado por completo, sobre todo a raíz de la fundación de MORENA por parte de Andrés Manuel López Obrador. El perredismo efectivo que había en Vallarta ya está aglutinado en torno a Morena, condenando al PRD a sobrevivir mediante el Grupo Universidad, al cual Susana Carreño le disputa el control del membrete. Por lo pronto el PRD tiene dos precandidatos registrados, el universitario Jorge Chavoya y el activista social Fidencio Hernández Lomelí. El primero representa la decadencia y la mediocridad del Grupo Universidad, el segundo significa mayores oportunidades para que el PRD realmente se convierta en un partido incluyente y conectado con el electorado popular del puerto. Está por verse si Susana Carreño se inclina por Chavoya o se la juega con Fidencio Hernández, aunque al día de hoy es poco lo que puede hacer ante el control del Grupo Universidad. De cualquier forma está claro que el candidato que más le conviene al PRD es Fidencio Hernández, sin embargo cabe la posibilidad de que el Grupo Universidad pacte con el PRI para impulsar a Andrés González Palomera, escenario que es muy conveniente para Susana Carreño y su proyecto de refundación.

 

POSDATA. En cuanto a la chiquillada, es seguro que partidos como el Panal, el PT y los tres partidos nuevos también registrarán candidatos, sin embargo ninguno tiene la mínima posibilidad de triunfo, ni siquiera en el caso de que el inefable Tony Joya complete su jugada de ser candidato por el Partido Encuentro Social. Es una muestra más de que la política es de hombres, y a veces de payasos.

 

VOX POPULI. En cuanto a los candidatos independientes, finalmente tenemos dos, Francisco Sánchez y un desconocido Renet Pérez. Ambos andan en precampaña pero tienen un plazo fatal para cumplir con los requisitos que exige la ley electoral, una vez que se cumpla el plazo veremos quién consigue el registro definitivo y pasa a la historia como el primer candidato independiente de Puerto Vallarta. Por desgracia ninguno de los dos tiene posibilidades de ganar la elección, y en el caso de Paco Sánchez a lo más que puede aspirar es a obtener una regiduría plurinominal, objetivo evidentemente muy complicado, casi imposible.