El espectáculo de la Morena

UN MAL COMIENZO. Una semana antes Andrés Manuel López Obrador visitó Puerto Vallarta como parte de su gira vitalicia por todo el país previa a las próximas elecciones presidenciales. Luego de haber derrotado a Enrique Peña Nieto en las elecciones de julio del 2012, El Peje apenas congregó a unos 300 simpatizantes en Los arcos del malecón, escenario que el sábado pasado fue la sede para la primera asamblea municipal del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, mejor conocido como MORENA. Tras presumir ser la tercera fuerza política del municipio con un padrón de 2 mil integrantes, Morena debió cancelar su convención municipal por falta de quórum ya que solamente acudieron 23 delegados. Y es que de nueva cuenta Morena mostró su evidente ADN perredista al pretender imponer por dedazo a su candidato a la presidencia municipal, un tal Juan Ramón Mora Ornelas, muy conocido en su casa pero totalmente desconocido en el resto del municipio. Muy al estilo de Andrés Manuel López Obrador, Morena anunció que utilizaría las encuestas como método de selección de sus candidatos, lo que permitió que Mora Ornelas fuera registrado como precandidato único gracias a que apareció en el primer lugar de la encuesta, por encima del conocido Oscar Pérez Ortiz, quien empieza con el pie izquierdo su militancia en este nuevo partidito.

 

SI TIENEN TELE, AHÍ SE VEN. Es la misma historia del PRD Puerto Vallarta, donde en los últimos dos años convivieron dos tribus, una conformada por verdaderos militantes de la izquierda como Oscar Pérez y otra compuesta por cuadros del Grupo Universidad, quienes sin convicción política tomaron por asalto el CDM por órdenes superiores, condenando al partido a ser una pequeñez en cada elección. La decisión de López Obrador de renunciar al PRD y fundar su propio Morena fue oxígeno a perredistas como Oscar Pérez Ortiz, quienes fueron la base para la formación del primer comité local de Morena, siendo Pérez Ortiz el primer dirigente municipal. Pero hasta en Morena se cuecen habas, porque a la hora de las candidaturas cayó del cielo una encuesta en la que el más popular resultó ser un personaje totalmente desconocido, lo que motivó protestas la semana pasada durante el evento de López Obrador. Por lo mismo, molestos por la imposición, la abrumadora mayoría de los 2 mil militantes de Morena Vallarta decidió no acudir a la asamblea municipal del sábado pasado, exhibiendo a Juan Ramón Mora Ornelas como un precandidato que es apoyado exclusivamente por 23 gatos. Por desgracia para el propio partido, pese a la cancelación de la asamblea la candidatura de Mora Ornelas es un hecho debido a que es facultad de la dirigencia nacional ratificarlo debido a que fue el único precandidato que fue registrado en tiempo y forma.

 

EL HARAKIRI DE MORENA. Con esta decisión de los mandos nacionales de imponer a un desconocido como su candidato a la alcaldía el Partido Morena renunció a una gran oportunidad de consolidarse como la única opción de izquierda en las próximas elecciones de Puerto Vallarta, porque el PRD presentará una candidatura de mero trámite ya que todo el Grupo Universidad anda metido de lleno en la campaña del PRI gracias a la alianza entre Raúl Padilla López y Aristóteles Sandoval. Lo peor de todo es que hasta la presidenta del PRD, Susana Carreño, prefiere jugársela con Andrés González Palomera en lugar de impulsar una candidatura de izquierda que realmente sea una amenaza para los tres partidos grandes. Esa oportunidad de ser protagonista se le va a Morena al rechazar a Oscar Pérez Ortiz como su candidato, quien deberá decidir si sigue aguantando humillaciones en el naciente Morena o si una vez más opta por buscar nuevos horizontes, a fin de cuenta que si algo sobran en Puerto Vallarta son partidos políticos deseosos por tener militantes que les hagan trabajo de base.

 

LOS PELIGROS DE LA DEMOCRACIA. Como nunca antes los vallartenses tendrán una gran cantidad de opciones a la hora de tachar la bolea para presidente municipal, porque además de los partidos tradicionales habrá candidatos de dos nuevos partidos y tres candidatos independientes. Como ya es sabido, los llamados partidos grandes de Puerto Vallarta serán los protagonistas, concentrándose la batalla entre el priista Andrés González Palomera y el emecistas Arturo Dávalos Peña. Cuando el PAN resuelva su disputa interna se completará la terna estelar, ya sea con Juan José Cuevas o con Manuel González Farrera, pero difícilmente el PAN podrá aspirar a conseguir la alcaldía, concentrándose más bien en recuperar su posición histórica de segunda fuerza política. A estos tres candidatos se deberán sumar los candidatos del Panal, el PT y el PRD, más los candidatos del Partido Encuentro Social y el Partido Humanista. Finalmente cabe la posibilidad de que tres candidatos independientes, Francisco Sánchez, Renet Pérez y Miguel Ángel Calzada, también aparezcan en la boleta, siempre y cuando cumplan con los requisitos establecidos por el IEPE Jalisco. Esto nos indica que la próxima boleta podría tener hasta nueve candidatos a la presidencia municipal, algo que seguramente nunca antes se había presentado.

 

POSDATA. Muy doloroso debe ser para Humberto Gómez Arévalo, donde quiera que esté, enterarse que sólo 17 personas salieron a la calle el sábado pasado para exigir su aparición sano y salvo. Y de esas sólo una era regidora, Susana Carreño, el resto era personal administrativo de la sala de regidores y niños. Tantos años de activismo político y social reflejados en las lágrimas de unos cuantos.

 

VOX POPULI. Y es que cada quien llora por su gente, porque los familiares y amigos de Érika Cueto han manifestado su malestar por la enorme atención mediática y oficial que se la ha dado a la desaparición del regidor independiente y el desdén que ha sufrido la investigación por la joven deportista. Tal vez la mejor opción sería que los amigos y familiares de ambos desaparecidos se unieran y salieran juntos a exigir justicia por las calles de la ciudad. Pero por extraña razón la sociedad vallartense es una de las más divididas de todo México.