La doctrina Monroe y Arturo Dávalos

Por Dr. en derecho Miguel Ángel Rodríguez Herrera

 

Se le llama así a una de las ideas políticas de un gringo llamado John Quincy Adams pero que se la atribuyeron a, otro gringo, James Monroe; hace ya muchos años 1823. Esta idea expresa que toda intervención de Europa en América sería vista como un acto de agresión y, entonces, requería la intervención de los Estados Unidos. Esa es la idea original pero que, ahora, se le entiende de manera distinta, para expresar que en los asuntos políticos de una localidad sólo pueden intervenir los oriundos o nativos del lugar.

Así, se puede decir que, Vallarta para los vallartenses. Y esto significa que sólo los vallartenses pueden intervenir en los asuntos públicos de Puerto Vallarta y nadie más. Desde luego que es de mucha importancia que sólo sean los nativos los que intervengan en el gobierno de su ciudad. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que son ellos los que mejor entienden de los requerimientos de su lugar de origen, los que realmente quieren al lugar donde van a gobernar y, además, son parte del propio pueblo gobernado por ellos mismos.

Pero, no basta con que hayan nacido en el lugar sino, y lo más importante, que hayan vivido en la ciudad por ellos gobernada. El nacer y el habitar en el lugar hace que la persona realmente aprecie, racional y sensiblemente, a los residentes del lugar en sus necesidades y formas de ser. Pero, sobre todas las cosas, esos elementos le dan al gobernante nativo ese sentimiento de identidad entre gobernante y pueblo.

Ese sentido de ser pueblo y gobernante, a la vez, ese ser gobierno y gobernado de un lugar al que se quiere por tradición constituye el toque de oro para ser un excelente gobernante porque, yo, gobernado, soy mi propio gobierno. Así, se da esa extraña fórmula, no muy frecuente, de ser el pueblo el propio gobierno.

Tal es el caso del Ing. ARTURO DÁVALOS, quien, al margen del partido que sea o de cualquiera otro adjetivo, es un Presidente nativo y residente de Puerto Vallarta y, por ende, se identifica plenamente con el binomio gobernante-gobernado. De ello deducimos que será, indudablemente, un gobierno eficaz para Puerto Vallarta. Un gobierno del que mucha falta le hace a nuestra población desde hace ya muchas, pero muchas, décadas.

Arturo tiene, ahora, la oportunidad inmejorable, para demostrar de lo que es capaz un vallartense para gobernar a su propio pueblo. Si lo hace de esa manera será un Presidente que haga historia y no una simple fotografía, más, en el salón de Cabildo. Al mismo tiempo tendrá la máxima posibilidad de reelegirse. Los vallartenses de pura cepa tendrán que unirse a ese gobierno, para el bien de todos.

 

AMIGOS

 

Un reconocimiento al Lic. JOSÉ ALFREDO HERNÁNDEZ MARTÍN DEL CAMPO por su larga trayectoria de abogado. Un saludo para todos los jóvenes abogados que se inician en esta su noble profesión.

Toma el odio de tu enemigo para que lo liberes de él.