Reformismo cosmético

La semana transcurre sin mayores sobresaltos, el Chapo se ha escapado, el Secretario de Gobernación, se ha excusado ante la ciudadanía, prometiendo que en corto tiempo se recapturará; el ejército irrumpe en Michoacán nuevamente, la PGR detiene al coordinador general de autodefensas por portación de armas prohibidas; el gobierno estatal de Oaxaca, desaparece el IEEPO, y los integrantes de la sección 22, del CNTE amenazan con tomar acciones.

 

Como se puede observar, la fuga del Chapo, las explicaciones, justificaciones, y aceptación de la “mea culpa” del Secretario de Gobernación, no han resuelto el problema de fondo: el mar de impunidad, los claros desaciertos e incapacidad del Régimen y sus representantes, todo ello ha contribuido al escenario que actualmente estamos padeciendo, las instituciones parecen adolecer una esclerosis funcional que les impide cumplir con sus objetivos, o mejor dicho, carecen de una clara dirección de país que les permita identificar claramente sus objetivos.

 

La política del actual Régimen, se ha encaminado a recuperar y apuntalar el poder político que durante 7 décadas detentaron para no perderlo más, empleando para ello todo tipo de recursos, que han ido desde la Reforma Constitucional para introducir las consiguientes reformas petrolera, eléctrica, de telecomunicaciones y educativa, en cuyo seno anidaban toda una historia de complicidades entre los respectivos sindicatos y el grupo en el poder, que ahora les resultan incómodos, y un lastre para alcanzar el control, pues los otrora comodines para ganar las elecciones, ahora resultan obsoletos, ya que la actualidad digital de comunicación presenta otras modalidades a las cuales se deben adaptar, y esto han hecho: México, es el único país en democracia del mundo, que no requiere de orden judicial para intervenir los equipos de cualquier mortal que habite en este país, el Estado ejerce un control absoluto de las comunicaciones digitales, propio de las dictaduras en un país que se precia de ser democrático.

 

Esta es la situación que prevalece en estos tiempos de resurgimiento del dinosaurio, en donde se ha priorizado el control político, la desaparición de los grupos que ellos mismos formaron, a cambio de un mayor control de la sociedad, silenciando las voces críticas, criminalizando las protestas, encarcelando a los disidentes, consintiendo los desaciertos de sus colaboradores, solapando e ignorando las faltas de sus titulares al frente de instituciones como el INE, ignorando las fuertes debilidades que aquejan a instituciones como la PGR, ignorando los reclamos de los maestros de la CNTE, a quienes se les ha satanizado por todos los medios, pero sin plantearse la pregunta de el por qué se les otorgó tal cuota de poder en períodos anteriores; la reforma educativa, no debe estar orientada al sólo aspecto administrativo que pretende desprenderse de todo aquél elemento que no esté de acuerdo con el sindicalismo oficial, sino que debe emprenderse una cruzada de educación en donde los maestros no sean autónomos, sino que estén complementados por una reestructuración del plan de estudios, apoyo de psicólogos, trabajadores sociales en coordinación con el DIF, y los paterfamilias, la reforma debe ser cualitativa y de fondo.