Los que nos cuidan

ODIOPor Dr. en derecho Miguel Ángel Rodríguez Herrera

 

Todo conglomerado humano organizado tiene múltiples necesidades de variada índole y que, desde luego, deben ser satisfechas de manera óptima a fin de que sus miembros, también, se desarrollen en imponderable provecho. Los individuos de esa comunidad no pueden cumplir, por sí solos, las complejas exigencias del grupo.

Uno de esos cardinales requerimientos de una sociedad civilizada lo constituye la función de la seguridad que no es otra cosa que el estar libre de todo peligro, daño o riesgo. El estar seguros es una cualidad que produce, en gran dimensión, el aprovechamiento en todos los aspectos y, por ende, la paz.

Para esa actividad, la comunidad de personas, encarga, a otros, el deber de realizarla, claro está, con su respectiva recompensa económica. Esos “otros” tienen la obligación de prestar el servicio de seguridad bajo cierta normatividad y apego a su quehacer. Cuando estos “cuidadores” cumplen esos lineamientos, entonces, la sociedad organizada progresa.

La selección de aquellos que nos van a cuidar es encomendada, a su vez, por los gobernantes y de ahí lo cuidadoso que deben ser para tal misión. Porque un mal gobernante ocasiona una mala elección y, con ello, un desequilibrio de seguridad que repercutirá en el malestar social.

En Puerto Vallarta, esos custodios, han demostrado ser personas merecedoras para tales atribuciones. Nombrar solamente a unos cuantos, no demerita el actuar de los demás, pues, sólo por razones de espacio, se omiten sus nombres. Ellos son: el capitán de Puerto ROBERTO LÓPEZ AISPURO. El vicealmirante ALBERTO CASTILLO ZÁRATE. El General RAÚL DAVID GUILLÉN ALTÚZAR. El maestro en Derecho MARTÍN SÁNCHEZ. El abogado EDGAR EZECHIEL ÁLVAREZ GUDIÑO. El maestro en Derecho MARCO ROBERTO JUÁREZ GONZÁLEZ. El maestro en Derecho MAURICIO HUATO OROZCO.

Todos ellos, ciudadanos de excelencia, que han logrado notoriedad en sus actividades del servicio público, protegiendo los bienes y las personas de los habitantes de este maravilloso puerto que es Vallarta. Claro está, que, al igual, reconocemos a los gobernantes que los eligieron con certeza y confianza en sus habilidades.

Mencionarlos es una manera, humilde, de agradecerles su esfuerzo por contribuir a la bienandanza de los vallartenses. Ojalá y no se prescinda de la presencia de ninguno de ustedes, porque, con dificultad, se tendrá oportunidad de elegir a otros semejantes. Estos son los hombres que de modo inadvertido realizan su trabajo, sin gritos, sin propaganda alguna. Esos son los que merecen ser reconocidos por sus valiosos servicios que llevan a cabo desde el anonimato.

 

AMIGOS

 

Un sincero saludo al Dr. GUILLERMO GARCÍA MURILLO y un honesto reconocimiento al Instituto de Estudios Jurídicos que dirige. Vaya otro para el diligente Director del Conalep Vallarta, el Lic. JORGE LÓPEZ, a quien pronto entrevistaremos. Buena suerte a todos los vecinos de la colonia el Progreso.

PRACTICA EL ODIO CON TUS ERRORES.