Muerte y crisis; trágicas

Por J. Mario R. Fuentes (*)

Jose.reyes@univa.mx

 

Me encontré al doctor Hugo Gutiérrez Vega en el CUC, momentos antes de iniciar la proyección de la cinta La Noche de la Iguana.

Fue una celebración-homenaje por los 50 años de la filmación de esa memorable película, filmada en escenarios naturales de Mismaloya allá por 1963. Me dio gusto verlo, inteligente de trato amable; me acerqué lo saludé con la misma confianza de antaño.

Maestro Gutiérrez Vega, tal vez usted no me recuerde, fui su discípulo en la Facultad de Ciencia Políticas de la UNAM; me dedicó su libro “Información y Sociedad”; su mirada apacible se tornó inquisidora; sí – me dijo – solamente dos libros dediqué usted fue una de esas personas, fue mi alumno, pasó su brazo por mi espalda y vino la foto del recuerdo. Como diría de él Elenita Poniatowska su inteligencia y la bondad embellecen su espíritu y nos regala domingo tras domingo su buena prosa y su poesía. A mí solamente me dedicó un libro que guardo en mi biblioteca personal allá en Guadalajara.

Me enteré que nuestro Señor lo llamó. Se fue como todos nos iremos en algún momento; sus bromas, pensamiento crítico, ese ser humano gestor de los momentos académicos únicos, esos que nos dieron identidad crítica basada en lecturas interminables de filósofos, poetas, pensadores universales necesarios por los recursos de existencia otorgados y nunca suficientemente valorados.

Fue todo lo que digan ahora de él; Honoris Causa, rector, diplomático, a mí en particular me bastó escuchar sus deliciosas cátedras, ideas interminables, esos movimientos tan peculiares que engrandecían su estatura, la voz fuerte, melodiosa, siempre enérgica sin rayar en lo escatológico. Hombre respetuoso, en algún momento tuvo la intención de cambiar el país con sus compañeros panistas soñó con una nación más justa, comprendió los límites del pensar y actuó con la entereza suficiente para remontar situaciones difíciles. Él fue uno de esos hombres universales que nunca debió marcharse.

 

EL PAPA FRANCISCO

 

No se detiene en la defensa del planeta. Recientemente llamó a iniciar oración para remontar la crisis ecológica del planeta. Cada 1º de setiembre emitirá oración el santo padre para pedir por esta, la casa de todos. Será denominada la Jornada Mundial de Oración con el único objetivo defender la Creación.

Crear la conciencia la cual debería de existir en cada uno, amar a la naturaleza a esa Creación que hemos devastado conscientemente, desde lo más hondo dañada, no se permite reconocer a sus depredadores y reacciona con marcado resentimiento ante los irrespetuosos. Fenómenos atípicos, cambio climático todo en conjunto permite interpretar el malestar del planeta por el cual ruega a diario el Obispo de Roma.

 

LA ÚLTIMA

 

Finalmente entregaron la oportunidad de demostrar sus capacidades ante el jurado que le otorgó el grado de Maestro en Educación; me refiero al entrañable compañero de ese posgrado: el ingeniero Miguel Ángel Mejía Amezcua, quien después de recorrido histórico certero convenció al jurado con argumentos sólidos de cómo surgió ese proyecto académico y también de su capacidad para afianzarse en el gusto de los jóvenes con deseos de estudiar en aquella parte del Estado de Nayarit.

 

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país, 21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, se integró a la Univa en 1989 como catedrático investigador, cofundador del IDEO-UNIVA, obtuvo el grado de Maestro en Educación, actualmente es coordinador de Comunicación y Publicaciones y del Consejo Político Universitario de esta Casa de Estudios en Puerto Vallarta.