“Asegunes”

Por J. Mario R. Fuentes (*)

Jose.reyes@univa.mx

 

Según Nietzsche existió una especie de forzosidad existencial en la tragedia griega, aquí en Puerto Vallarta se repiten los actos protagonistas torpes del periodismo; cuando atacan en las planas de sus diarios lo que realmente hacen es enaltecer, es al arte de manipular a la opinión pública desinformada: estrategia política solamente comprensible cuando se tiene conocimiento de lo que se quiere en esencia; mantenerse en el poder llorando en apariencia, mientras el rostro ríe tras la máscara.

La tragedia no devalúa la existencia como forma individualizada mejor dicho la exalta; hacer víctima al ídolo lo fortalece, es una de las máximas de cualquier modelo manipulador en una sociedad de consumo; los idiotas piensan al revés, alejados están de la realidad los ilusos. Mejor dicho son personas sin la mínima formación en estudios semióticos, son los llamados bárbaros de la ignorancia que redactan sin saber lo que el contenido y destino de lo que emiten.

La cruzada contra la corrupción que inició la COPARMEX desde varios puntos del Estado de Jalisco y algunos del país debió llegar a los medios de información, por higiene social digo. Es momento propicio para reflexionar en lo que cada uno de nosotros hacemos por este país y por nuestro estado y municipio; a veces nos lo envuelven en promesas, vaivenes de esperanza, momentos de alegrías y tristezas, no se puede construir así una nación nueva, requerimos compromisos y resultados, no usar medios informativos para destruir a personalidades preocupadas por el buen funcionamiento de la sociedad.

Refuegos de anécdotas y denuncias vánales para desinformados, desplazados de todo orden informativo honesto. Se publican ataques para desperdiciar papel y valiosos espacios, según para controlar a través de una estrategia tonta para distinguir lo superfluo, lo banal y pase desapercibido lo realmente importante, lo que atañe a los vulnerados por la maldita crisis interminable. Los problemas que deterioran la estructura económica, desde la producción de satisfactores o el cierre de fuentes de trabajo eso es importante y no puede minimizarse a causa de distractores que sujetan y manipulan a la opinión pública, rumores y mentiras; mientras los verdaderos problemas, los agudos los lacerantes hasta tocar hueso, no se atienden.

Está sucediendo en Puerto Vallarta en estos momentos, se ve para todos lados y se descuida lo realmente dañino: como la desnutrición infantil, el alto índice de sobrepeso y obesidad que se registra, la falta de recursos económicos, servicios médicos deficientes, corrupción al tope, violencia generalizada; Colima, por ejemplo, con dos exgobernadores atacados por sicarios. Mientras se lleva adelante una estrategia de manipulación nada sana para la política local, menos cuando viene de los grupos de poder, empresarios, funcionarios públicos resentidos o personajes incomodos del más alto nivel, la gente seguirá en la indecisión por los altos niveles de corrupción informativa, esto no es lo correcto, tampoco lo más adecuado, en estos momentos esos mensajes “pagados” o que responden a “compromisos contraídos” lo único que logran es confundir y dañar a personas honorables que han trabajado en todo momento por engrandecer al destino al que nos debemos y no precisamente al de la manipulación, sino al del turismo del que vivimos.

 

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, columnista. 21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, se integró a la Univa en 1989 como catedrático investigador, cofundador del IDEO-UNIVA; obtuvo el grado de Maestro en Educación, actualmente es coordinador de Comunicación y Publicaciones y del Consejo Universitario de esta Casa de Estudios en Puerto Vallarta.

 

FRASE:

“Está sucediendo en Puerto Vallarta en estos momentos, se ve para todos lados y se descuida lo realmente dañino: como la desnutrición infantil, el alto índice de sobrepeso y obesidad que se registra”