El cajón de sastreGente PV

La Libertad cruza con Penitenciaría y otros cruces de calles

Hace tiempo, viviendo lejos, me hospedé en la casa de unos amigos, emprendía una nueva etapa desde cero y la calle se llamaba “Volver a Empezar”, muy elocuente y agradable coincidencia, estaba en una colonia de caminos bautizados con títulos de películas y la citada era la obra maestra del director español José Luis Garci. Desde entonces me detengo a mirar el nombre de las calles, encontrarles coincidencias y sentidos, y con ese ejercicio, de entrada uno descubre que no todo es lo que parece: Garibaldi nos remite a los mariachis, jamás a un héroe de la patria italiana y la gente titubea al preguntarle por la ubicación de la calle José María Morelos y Pavón, incluso sabiendo que la que pisan se llama Morelos

 

Las autoridades bautizan las arterias de una ciudad con diversos criterios, predominando los ideológicos y el homenajeado cambia dependiendo quién gobierne. Ejemplo histórico es el Paseo de la Reforma de la capital, en épocas del Segundo Imperio Mexicano se llamó Paseo de la Emperatriz Carlota. Recientemente, con la alternancia de poder, aparecieron calles como Manuel Morín, o González Luna, fundadores del partido blanquiazul.

 

Nuestros pasos a veces nos regalan cruces simbólicos. En Guadalajara, España termina en 16 de septiembre y tan sólo unos pasos más encontrarás la Calzada Independencia; la calle Porfirio Díaz no sobrevive después de Avenida Revolución; para llegar a La Paz primero hay que pasar por Libertad y esta última paradójicamente cruza con Penitenciaría.

 

Las hay nostálgicas: peseta, marco, lira y franco, ahora todas pasarían a denominarse Euro. Las hay frutales, planetarias, coloreadas, de músicos, poetas y políticos. No es necesario pertenecer al cementerio de ilustres héroes de la patria para tener una calle, basta con ser un vecino muy querido, como el caso de la calle tapatía Juan Manuel, llamada antes Don Juan Manuel Caballero.

 

Hay algunas que perdieron sentido después de tanta reforma energética: Lázaro Cárdenas o 18 de Marzo. Habitualmente los traidores de la patria carecen de calle, pero no siempre es así, en Puerto Vallarta existe, frente a la zona militar, Antonio López de Santa Ana; Iturbide, padre no reconocido de la patria, es paralela a Independencia; y en un caso chusco, en Ixtapa, Jalisco, las calles Adán, Eva y Manzano forman una escuadra, sugiero a los urbanistas completar el cuadro con la calle Serpiente.

 

Ignoro si existe la calle de la Amargura, pero en Madrid existe la del Desengaño, recordada por Manú Chao en una canción. Joaquín Sabina le dio nombre a la calle de la queremos escapar en momentos de soledad: Calle Melancolía y Jaime López, músico chilango tamaulipeco nos recordó que atrás de Palacio Nacional se encuentra la Primera Calle de la Soledad.

 

Alejandro Aquino

Historiador, músico y escritor