¿Tanto chisme para decir que sí es El Chapo y que sí estaba de vacaciones?

Por Gregorio González Cabral

 

Nada más  les faltó  Madona   para que  junto   con Sean Penn, convenciera  a los  de las redes sociales en México que  el de bigote  es “El Chapo”  y  que  andaba  de vacaciones  en la montaña.

Por supuesto que todavía  así, sobran  preguntas  y mas preguntas   sobre  ese asunto  de la droga. La explicación de que  “El Chapo” salió del drenaje   por  la ilusión  de competirle   a “El Padrino”  de Coppola, no es suficiente aquí, en tierra  de los Almada.

Hay  más, mucho   más  y la gente  del rumbo lo intuye o lo sabe, desde  que  los “gomeros”  eran “gomeros” y no personajes de  telenovelas.

Eso  es lo que  no se dice  y cuando se llega a decir, la misma  gente  dice que mejor  no se diga. ¿El narco  es negocio de El Chapo  o  El Chapo  es  del negocio  de la  droga? Ahí está el detalle, dijera don Mario Moreno, el tan extrañado.

Por eso  para el tema funciona  mejor  “de película”  o  “de telenovela”  que  de  “la neta”. Hablan  los que  no saben.  Los que saben, lo primero que saben  es callar.  Pero eso de “gringo bueno, narco malo”   ya no funciona ni aquí, ni allá.

Las  redes  están   viviendo del “sospechosismo”.  Se vale  como tendencia, mientras  no  quieran imponerlo como obligatorio.   Si el dogma  de las redes  es que  Pedro Infante  está vivo y lo vieron cantando  a dueto con Elvis Presley  más gordo, pero igual de vivo, sobramos quienes  no le entramos  a esa nueva creencia.

Cuando volvieron los brujos, aquel equipo instruido del tecnológico parisino hizo lodo en dólares y francos aprovechando la sospecha de engaño y misterio en cuanto se les atravesaba: todo tenía otra explicación, claro que misteriosa que llevaba a algo más truculento…” de lo que trataremos en el siguiente  número”. Y ahí los tenían, como ahora las “redes”  dudando y maldiciendo  de todo y  de todos.

Ya hicieron  a  Kate competir con Paquita  la del Barrio,  pero  más en “filosofía chiva”. Ya mostraron  hasta  el Penn  de Sean, el “el influyente  Piedra Rodante”.  Ya metieron al caño a  Loret  de  Mola   para demostrar  que  sí  fue como lo platicaron. No obstante   persistirán las mismas  preguntas  del pensamiento lógico: ¿qué hay en el fondo  del  crimen generado por la droga? ¿Quiénes  no están metidos  en  el asunto? ¿Dónde está  “Copelas o Cuello”? ¿Por qué  ya no se canta “Amapola del Camino”?

¿Quiénes enseñaron a  sembrar y rayar  amapola… y quiénes resguardaron los  campos? ¿Por qué  Vicente Fox anda ahora de promotor  de “la verde”?

Ante  todo esto: menos mal que  ganó  el Atlas.