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Won Lee, artista plástico

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Miguel Ángel Ocaña Reyes

Hasta el próximo 7 de marzo el artista plástico Won Lee presentará una muestra de su obra en el Museo Peter Gray del Centro Universitario de la Costa, donde el público vallartense podrá disfrutar de su propuesta en un espacio en el que comparte su espíritu libre de estructuras.

 

En entrevista, el artista ofrece su visión del arte y lo que espera compartir con el público.

 

¿Qué lo trajo a Puerto Vallarta?

Tengo un maravilloso amigo, se llama Juan Carlos Cortés, lo conocí hace 20 años en el hotel Villa Premiere, es un excelente arquitecto y un maravilloso pintor y un día vi su obra exhibiéndose y pensé, qué bonitas pinturas, le pregunté a alguien el nombre del artista, y esa persona me dijo, “es mía” y desde entonces somos amigos.

 

¿Qué papel juega el arte en la sensibilización humana?

Es un gran tema, para mí el arte es algo que invita a la gente del mundo normal en que vivimos, el mundo en el que vivimos está muy estructurado, es como una caja, saca a la gente de la caja, históricamente la humanidad ha tratado de meternos en un tipo de caja, pueden ser los sacerdotes, pueden ser los reyes, ahora es el capitalismo, el dinero, y ese capitalismo quiere meternos en una caja y hacernos una máquina de dinero y máquinas para gastar dinero.

 

¿Está peleado el capitalismo con el arte?

En algunas ocasiones trabajan juntos, y a veces se pelean, nosotros los artistas tenemos que vivir un poco en esa caja también, pero el rol del artista es a veces salir de esa caja, y ver las cosas de lejos, más que ordenado y estructurado, vamos hacia el caos a veces para ver las cosas de una manera fresca.

 

¿Se considera un artista rebelde?

No tienes que ser un rebelde, ni político rebelde, ni nada, pero puedes ser loco sin ser tan loco, a veces, a veces hacemos cosas extrañas pero se me perdona, los artistas somos muy afortunados de poder hacer estas cosas locas y salirse con la suya.

 

¿Cuál considera la responsabilidad del artista con la sociedad?

No nada más el mundo del arte pero en el mercado del arte y el público en general y la percepción de ellos, para mí el artista es alguien que puede sugerir a la audiencia la posibilidad de un mundo diferente, si se contempla una obra de arte contemporánea o de viejos maestros, no importa de qué tipo, cuando se mira cuando menos por breves instantes, esa obra lo saca a uno de este mundo, entonces para mí solo hay dos criterios para el buen arte. El buen arte está vivo, se para sobre sus propios pies, y habla su propio idioma, está vivo. El segundo criterio es lo que había dicho antes, el arte sugiere la posibilidad de un mundo diferente, no importa si es contemporáneo, o súper contemporáneo, o lo que sea, pero sin estos dos elementos el arte no tiene la fuerza para susurrar, hay diferentes tendencias del arte contemporáneo, por ejemplo el arte conceptual, hay arte conceptual que puede ser maravillosamente bello y no se necesita tener mucho cerebro, pero visualmente llega al corazón, para mí el arte conceptual no es mi tipo de arte, eso no significa que no pueda ser hermoso, mi manera en que yo me relaciono con mi arte es sintiendo este mundo de una manera desnuda, sin estructuras ni instrucciones, la estructura puede ser cualquier cosa, el idioma, el nombre, la familia, la casa en que vivimos, mi esposa, las preocupaciones del dinero, sin todo esto, a mí me gusta ver todo con los ojos al desnudo y expresar esto en mi trabajo, entonces estoy contento.

 

¿Cómo conjugó dos profesiones tan opuestas como el arte y la contaduría?

Fácil, en el pasado fui un estudiante de arte, loco, sin dinero, con problemas en Los Ángeles, un bohemio total, luego me casé, eso me cambió, y no se podía estar casado y ser un artista, entones decidí tomarme un descanso de cinco años, hacer dinero y regresar, y esos cinco años fueron dedicados a la contaduría, investigué y supe que los contadores hacen buen dinero y me volví contador por un tiempo, pagué mis deudas al mundo capitalista y regresé al arte.

 

Ser contador es también maravilloso, puedes ver el capitalismo desde su corazón mismo, lo puedes contemplar desde dentro, y fue un gran juego para jugar, me volví un capitalista completo, pero el artista en mí me veía desde fuera, cada artista tiene que jugar estos juegos, cuando los artistas están confundidos acerca de esta relación hacen basura, no puede hacerse el arte pensando en el dinero y vender, tienes que ver el mundo fuera de la caja para ser un artista verdadero, o poeta o loco, sin embargo una vez terminada la obra de arte se convierte en un producto, entonces tiene uno que tratar uno con subastadores, martilleros, galeristas, y todo tipo de capitalismo, entonces todo artista tiene que vivir en estos mundos diferentes, los artistas pobres son los que no pueden distinguir entre estos dos extremos, algunos artistas de verdad que no se preocupan para nada y no les importa el dinero, así es que viven pobremente, eso es problemático. Para poder crear un arte maravilloso se necesitan algunos apoyos, por ejemplo si quiere uno hacer una escultura de cinco metros de acero inoxidable se necesita dinero para hacerlo, el capitalismo te dictará muchas cosas y jugará el juego contigo, a menos que tú tengas el control en el juego, pero cuando haces tu propio trabajo todo esto se retira, y el artista tiene que alejarse mucho de esta estructura, de este maldito juego del capitalismo.

 

¿Qué quiere mostrar al público en la exposición que presenta en el CUC?

Estuve en el museo con mi colega de Toronto mostrándole la exposición, y estaba un trabajador moviendo piezas, es un guardia de seguridad en el Casino Vallarta, es un joven de aproximadamente 20 años, y me dijo, “amo su trabajo, estoy tratando de aprender y dibujando, pero cuando veo su trabajo, es una gran inspiración para mí”, y eso es lo que yo quisiera, y ya con esto siento que algo hice, no a todo el mundo le puede gustar mi trabajo, un problema de comunicación quizá, pero la poca gente que llega y lo ve, y pone atención a algunas de mis piezas y escucha a ver si les susurra algo, que les llegue un poco al corazón, que libere su alma un poco, aunque sea por un minuto, entonces seré un hombre feliz.

 

¿Cuál es la diferencia entre hacer una muestra en un museo y una galería?

Hay bastante diferencia, especialmente en el sentido espiritual, cuando se hace un solo con una galería, mi propósito es como mostrar a mis hijos, los visto bien, museografía, y depende del espacio, trato de mostrar las menos piezas posibles, con las galerías a veces me molesta que tratan de poner demasiadas en un espacio pequeño y el espíritu es totalmente diferente, la intención de la galería de vender se te va colando hasta el corazón. En cambio en el museo la única expectativa que tengo es mostrar mi obra y que la gente la disfrute y eso es todo lo que espero, me encanta el Museo Peter Gray, y mi esposa hizo una excelente museografía, tuvo toda la libertada para poner las cosas, así es que resultó maravilloso y estoy muy contento.

 

Es algo bueno que haya tantos jóvenes que puedan visitar la muestra…

Así es, este viernes tendré una charla con los estudiantes a la una de la tarde con los estudiantes de arte y de diseño, y si hay espacio, el que quiera puede asistir, también los de arquitectura. Me gustaría mezclar un poco mi filosofía personal del arte con la filosofía del filósofo francés Gilles Deleuze, Deleuze es un maravilloso filósofo que finalmente está reclamando su fama después de muerto, vengo de la mima línea de Deleuze, sus líneas principales de pensamiento en una palabra es imanencia, todos estamos de alguna manera atados a la tierra, entonces la idea más importante de la imanencia es que vemos y sentimos de manera desnuda, sin interferencias del idioma o la estructura, el dinero o lo que sea, totalmente opuesta a la idea de Platón, que es esencialmente representacional, desde que nacemos y obtenemos nuestro nombre, estamos entrenados para pensar en un modo representacional, cada diferente sociedad representa al mundo de diferentes maneras y estamos totalmente inmersos en esta caja de representaciones, es un sistema de control, eso es lo que hay que destruir, no solo para ser un artista, sino también para vivir de una manera plena, llena, sentir, oír, ver las cosas de manera imanente, sin el sistema representacional que nos ha estado lavando el cerebro, sin las ideas platónicas vemos y sentimos y hacemos las cosas de manera imanente, esa es la idea principal.