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¿El regreso a las rutinas?

Educación y parentalidad

Dr. Jesús Cabral

Recientemente leía una un pequeño mensaje que decía, “El mundo se divide en dos, los que regresan a trabajar y los que siguen de vacaciones”, pues bien, pareciera que esta realidad aplica para más de alguno, pero no todo tiene que ser triste o negativo, veamos por qué.

 

Cuando iniciamos un periodo vacacional, e incluso cuando semanas o meses  antes lo estamos planeando y hasta disfrutando de antemano, no nos sentimos tristes, al contrario pareciera que es la única meta en una “visión de túnel” que nos alienta a trabajar, ahorrar y hasta portarnos bien con nuestro cuerpo.

 

¿Pero qué pasa en la medida que las vacaciones llegan y se van disfrutando, y a la vez van llegando a su fin?, pareciera que la tristeza nos invade y no hay poder sobre la tierra que nos haga buscar un aliento que nos permita reencontrar la motivación y el ánimo, para sobrellevar la tristeza y la realidad de regresar al trabajo y las rutinas. Pues bien, trataré de proponerle algunas alternativas, consciente de que no siempre tendremos que estar de acuerdo.

 

Vera usted, muchas de las actividades que planeamos para las vacaciones, son en realidad parte de un macro ciclo que es la vida misma.  Si usted planea actividades solo a muy corto plazo, quizás estará limitado a ellas y lo que venga lo abrumará o no le perecerá con sentido alguno.  Aquí trato de plantearle que piense en ciclos más amplios, es decir, si tiene una pareja, es posible que pueda pensar en cinco o diez años e incluso más. Si ya tiene hijos hay muchas cosas que deberá estar considerando para ellos y los tiempos “libres” y vacacionales.

 

¿Acaso no ha pensado que el ahorrar para varios años por ejemplo, le permitirá hacer unas vacaciones más lejanas o excitantes de las que siempre y cada año puede realizar?, es decir, si eso lo hace sentir bien, ¡adelante!, pero muchos de los casos de vacacionistas que no salen de sus misma rutina, es bien sabido que es por diversos temores. Y si bien puede justificarse el temor por la seguridad, no es suficiente, pues hay bastantes lugares hoy en el mundo a los que se puede viajar sin necesidad de dicha preocupación, aunque tampoco soy un ingenuo y señalo que no existan peligros, sabemos que ellos existen hasta localmente.

 

Por otra parte cuando planeamos y somos padres o tutores de niños, debemos planear muy bien qué tipo de viaje vacacional podrá ser, pensando no solo en nosotros, también en ellos. No digo que todo tiene que ser aburrido a los ojos de ellos, se les puede instruir, educar y hacer que aprendan diversas cosas y a la vez se diviertan, la tarea parece más para un mago que para un padre, pero créame que se puede hacer.

 

Le sugiero estos puntos como estrategia: 1. Pregunta a sus hijos sobre sus gustos y preferencia de viaje y actividades. 2. Involúcrelos en un programa de ahorro para el mismo. 3. Hágalos conscientes del tiempo y tareas necesarias y de los sacrificios necesarios para lograr la meta. 4. Ponga fechas y metas concretas y avalúe las mismas. 5. Planee, si le es posible algunas sorpresas adicionales para el viaje. 6. Involúcrelos en las medidas de seguridad y estrategias de comunicación permanentes durante el viaje. 7. Realice actividades previas que los acerquen al destino, comidas, actividades culturales, vestimenta, lenguaje, revise las costumbres culturales a dónde viaja cuidando no ofender a quien lo recibe, etcétera. 8. Disfrute de su viaje y siempre este comunicado con quien se queda en su origen, pero cuide qué publica en sus redes sociales. 9. Asegúrese de regresar en tiempo y forma para evitar aglomeraciones o accidentes, y 10. Una vez que ha regresado evalué el viaje, disfrute de los recuerdos y hable de nuevas metas para regresar motivado a sus actividades a fin de no verlo como una carga nuevamente o una rutina pesada. Feliz regreso.

Cuando las vacaciones llegan a su fin, pareciera que la tristeza nos invade y no hay poder sobre la tierra que nos haga buscar un aliento que nos permita reencontrar la motivación y el ánimo

Cuando las vacaciones llegan a su fin, pareciera que la tristeza nos invade y no hay poder sobre la tierra que nos haga buscar un aliento que nos permita reencontrar la motivación y el ánimo