Vallarta hoy:

Análisis de la práctica educativa

Psic. Demetrio Hernández Llamas

 

 

Aparentemente cuando un profesor realiza su actividad como docente, es decir en el aula de clases frente a los alumnos,  tiene claro los propósitos que se persiguen y las formas en que lo realizará, puede explicar  algunos elementos puestos en juego durante la actividad, antes de ejecutar su planeación, durante las clases y posteriormente cuando los hechos educativos fueron concluidos. Este proceso de dar cuenta de los acontecimientos nos permite observar una variedad de aspectos que ponen en evidencia el nivel de reflexión que el maestro hace de su práctica profesional y el grado de conciencia que tiene al respecto, en otras palabras, sus competencias profesionales.

 

Sin embargo, cuando el análisis de estos tres momentos se realiza con el apoyo de documentos, grabaciones de audio y video, trabajos de los alumnos, entrevistas a los alumnos, planeaciones y registros  en colaboración con otro grupo de docentes y profesionales afines, muchos elementos son digamos “descubiertos”,  son situaciones e implicaciones que de entrada no habían sido identificadas y se mantenían un tanto “inconscientes” para el maestro.

 

Este dispositivo de análisis colegiado de las prácticas educativas metodológicamente definido, ha permitido que en la actualidad los maestros que se aventuran a esta exploración cobren mayor conciencia de los efectos que su acción profesional tiene para el conjunto de alumnos.

 

El trabajo de análisis colegiado de una práctica específica de un maestro, puede llevar al mejoramiento de la calidad profesional del docente en cuestión, pero al mismo tiempo del conjunto de maestros que realizan el análisis. Este efecto no es  producido por el simple hecho de analizar solamente las variables de lo educativo, como planeaciones, formas de evaluar, materiales didácticos, estilo de enseñanza, sino también por los cambios que en la subjetividad del maestro se producen, como interpretar de diferente forma los eventos y el mejoramiento de su asertividad.

 

Este procedimiento analítico permite al docente replantearse sus formas de interacción con los otros en general, y logra identificar aspectos que solamente las realizaba en “automático”. Así el maestro construye nuevos significados y logra  ampliar la  perspectiva de su quehacer con este ejercicio, cada situación que le produce una  mayor comprensión es lo que finalmente impulsa su transformación profesional y personal.

 

Esto quiere decir que en la profesión de la enseñanza, está significativamente implicado el profesor que la ejerce, sus habilidades sociales, las formas de  establecer sus  vínculos afectivos, la relación de autoridad que se instaura (o que se fuga)  y  se ponen en juego evidentemente sus emociones, es decir, su cuerpo y espíritu forman parte fundamental del hecho educativo, y estos elementos pueden favorecer o en su defecto entorpecer  el desarrollo de los aprendizajes de sus alumnos.

 

En la actualidad, la evaluación de los maestros en nuestro país intenta recuperar parte de este análisis, pero a diferencia de este procedimiento que describí aquí  rápidamente, la valoración la realiza un cuerpo colegiado al que el docente ni conoce ni tiene comunicación alguna con él, ya que el profesor solo presenta evidencias de su trabajo, contesta una serie de preguntas en un examen y recibe una calificación, además de sugerencias muy generales para mejora de algunas áreas, el vínculo afectivo que se produce entre el colegiado que le apoya en el análisis de su práctica no se establece, y en sí misma esta evaluación institucional no tiene los mismos resultados deseados.

 

La alternativa con mayor impacto en la transformación de la práctica docente hasta el momento, sigue siendo el análisis colegiado en grupos pequeños y cercanos al maestro sobre su trabajo. Al menos hoy en día  ya no son evaluados los maestros con la intención que Silvia Smelkes señaló como “perversa”, cuando solo se basaban en los resultados que sus alumnos lograban en la prueba estandarizada nacional, antes ENLACE ahora PLANEA, pues hoy en día ya se considera en la evaluación docente, principalmente el nivel de dominio que posee el maestro en su tarea educativa  a partir de la argumentación de sus planeaciones y sus evidencias, dada la heterogeneidad, diversidad cultural y económica del alumnado.  Comentarios a demetriohll@gmail.com

Hoy en día ya se considera en la evaluación docente, principalmente el nivel de dominio que posee el maestro en su tarea educativa  a partir de la argumentación de sus planeaciones y sus evidencias

Hoy en día ya se considera en la evaluación docente, principalmente el nivel de dominio que posee el maestro en su tarea educativa a partir de la argumentación de sus planeaciones y sus evidencias

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