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El aburrimiento como síntoma

Demetrio Hernández Llamas

Seguro que con cierta frecuencia habremos escuchado que alguien manifieste que esta aburrido, pero lo más lamentable es que veamos a personas cercanas aburridas con sus vidas y ni por equivocación lo expresen.

 

El trabajo del análisis a pacientes ha permitido que se vaya definiendo al aburrimiento como un tema apasionante y de gran interés, sobre todo porque tiene diferentes implicaciones en sujetos que aparentemente son “normales” y  con los que usualmente convivimos.

 

Diríamos que hay personas que viven aburridas, en una especie de anulación de sus emociones, como si estas estuvieran ausentes de su acontecer cotidiano. Es como una especie de bloqueo de los vínculos afectivos hacia los otros, incluso ante sí mismo. De alguna manera es como si la persona estuviera en un estado de desesperanza y vacío, pero diferente de quien vive en un estado depresivo, pues el dolor por la pérdida, el sentimiento de inferioridad y los autorreproches están ausentes en el sujeto aburrido.

 

Las personas deprimidas tienen una actividad intelectual incesante, aunque sea para dirigirse lamentaciones internas, experimentar las culpas y en general hay presencia de afectos dolorosos. Las personas aburridas en cambio  viven un “aplanamiento” de emociones, es una especie de desinterés, que usualmente produce una ausencia en la creación de fantasías y pensamientos de intimidad.

 

Prácticamente la condición del aburrimiento es la dificultad de vincularse con el mundo que lo rodea. Comúnmente podemos apreciar una dificultad para establecer “una conexión” con las personas que interactúan o llegan a conocer a quienes presentan el síntoma del aburrimiento, podríamos pensar que su interactividad solo se establece al estilo  de un cliente y su vendedor, a la manera de un negocio con énfasis en el pragmatismo de la relación.

 

El Dr. Carlos Tabbia describió en 2005  algunos recursos que  los pacientes para muestran para “construir el aburrimiento” y  que al mismo tiempo son un intento para intentar liberarse del mismo:

 

La excitabilidad: que suple la emotividad, son personas que buscan experiencias excitantes, que pueden ser las adicciones, la práctica de deportes sin satisfacción, la masturbación compulsiva, entre otros. Es una especie de encubrimiento de este estado de aburrimiento.

 

La negación de la realidad “psíquica”  que implica el desconocimiento a la interioridad subjetiva, es una especie de evitación al conocimiento de esta dimensión humana, las personas en esta situación evalúan su realidad a partir de los logros materiales conseguidos, por su posesión de objetos y el control ejercido. Es muy factible que se supla la comunicación interpersonal por la simple acción. Se ocupan muy poco de los sentimientos y la imaginación.

 

La omnisciencia negativa, es decir el saber es utilizado como una verdad dada, inflexible, ya determinada. Son personas que hacen juicios a priori, esto es  apresuradamente sin mediar una observación detenida de los detalles. Se pueden ubicar aquellos partidarios del fanatismo y el racismo, por lo general son malos observadores y sus habilidades sociales son limitadas, recurren para la explicación de su entorno social a frases hechas o a estereotipos. Su actitud de necedad lastima su capacidad de  comprensión e impide su emocionalidad. Muy probablemente a estas personas pudieran resultarles muy amenazantes e irritantes los intentos por hacerle ver de diferente manera la realidad pues rompen sus certezas que han sostenido su aburrida existencia.

 

El discurso vacío, es decir la dificultad de vinculación entre la emoción y el otro es lo que le da cuerpo al aburrimiento. Es importante para el analista a efecto de poder avanzar en el trabajo sus  analizantes con estas características, que tienen una limitada posibilidad de respuesta emocional, que encuentre divertido  el mundo del aburrimiento, a efecto de lograr la creación de los puentes afectivos del paciente con las personas cercanas, a partir de su estudio y comprensión del establecimiento de las vinculaciones emocionales  que las personas tenemos con los objetos de amor.

 

Comentarios a demetriohll@gmail.com

 

01.Hay personas que viven aburridas, en una especie de anulación de sus emociones, como si estas estuvieran ausentes de su acontecer cotidiano

Hay personas que viven aburridas, en una especie de anulación de sus emociones, como si estas estuvieran ausentes de su acontecer cotidiano