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La empresa: tierra de zombis

Por: C.P.C. y M.I. José Mario Rizo Rivas

“No le bajes el precio lo que haces, mejor aumenta el valor de lo que eres.” Juan Diego Gómez

 

Cuántas veces hemos escuchado “haz lo que te gusta”; pero si lo cambiamos a “que te guste lo que haces” el sentido de la oración cambia completamente.

 

Existen muchos escenarios utópicos que podríamos imaginarnos en donde nos llega el trabajo de nuestros sueños: la realidad es que los sueños se cumplen trabajando. El éxito se va construyendo día a día, no hay atajos; al amar lo que tienes mientras trabajas por lo que sueñas, la vida te dará muchas sorpresas.

 

En empresas con alta burocracia o excesivos trámites operativos, los colaboradores se transforman en zombis, se multiplica el vicio de asignar culpas y evadir responsabilidades, lo que nos aleja del crecimiento y sume en la indolencia al talento humano.

 

Así, los empleados ponen un pretexto para evadir una responsabilidad y culpan de los errores a otros, costumbres que aniquilan a las organizaciones.

 

El concepto de responsabilidad no es integral si carece de la otra cara de la moneda. Es decir, no sólo debemos asumir las consecuencias de todo lo que hacemos, sino de todo aquello que dejamos de hacer. Debemos responder también por nuestra indiferencia ante situaciones en las que, de alguna forma, estamos involucrados.

 

¿Por qué nos volvemos zombis sin timón en la oficina?

De acuerdo al Gallup Report (2012) “13% de los empleados a nivel mundial están satisfechos con su trabajo”. Esto quiere decir, a su vez, que poco menos de 2 de cada 10 personas se siente bien con lo que hacen. Entonces ¿qué pasa? ¿Qué es aquello que hace que los empleados se sientan despojados del sentido del propósito, del significado y de la diversión del trabajo?

 

Contra los zombis

Existen muchas razones por las cuales los empleados actúan como zombis, sobretodo en organizaciones que no toman las medidas adecuadas para incrementar el compromiso de los mismos. A continuación te comparto sobre qué se puede hacer si encuentras a estas personas en tu empresa.

a) Enfócate en tus fortalezas, en vez de en mejorar las debilidades de tu empresa.

Nadie es perfecto y, sin embargo, todos tratamos siempre de ver qué es lo peor que tenemos, en cualquier aspecto de nuestra vida. Por esta razón, es bueno que los líderes de las empresas y de las grandes organizaciones sepan explotar lo MEJOR de cada uno de los individuos que conforman dicha empresa. Hay gente que, cuanto más haces por ellos, menos hacen por sí mismos. Emma de Jane Austen.

b) Después se requiere fomentar el “dar un poco más”de lo que la descripción de puesto nos exige. Muchas veces esto se consigue con el reconocimiento. Se debe de encontrar ese punto de equilibrio en donde los colaboradores estén conscientes de que la pro actividad, lejos de ser más carga de trabajo, será un reflejo de una organización fuerte y de nuevas oportunidades para todos los stakeholders de la empresa.

c) Una parte crucial para evitar que haya zombis en el trabajo es predicar con el ejemplo. Más allá de lo que esté establecido en los códigos y reglamentos, debemos involucrarnos en las problemáticas sociales y ser parte activa en la búsqueda de soluciones. El cumplimiento de estos deberes contribuye a la armonía social, al asumir el compromiso de hacer lo que nos toca. Seamos honestos, nadie acepta la autoridad que no practica lo que dice; este punto es crucial para incrementar la productividad de nuestro negocio, al ser líderes de las empresas, lejos de deslindarlos de responsabilidades adquirimos nuevos compromisos.

 

Actuar y dejar las excusas, cesar de quejarse y de culpar a otros de las desgracias, asumir las consecuencias de todo aquello que se hizo o dejó de hacer, y cumplir con las propias responsabilidades, más allá de lo escrito, evidencia a un verdadero colaborador y un zombi.

 

Ahora, pasar de zombi a colaborador implica transitar de la descalificación a la proposición, de reclamar a actuar, de culpar a asumir y de evadir la responsabilidad a aceptarla. Esto por supuesto no es fácil. Implica grandes cambios en la vida personal, ya que es ahí donde se genera el proceso evolutivo.

 

La clave está en practicar y empezar con un coaching para nosotros mismos, enfocándonos en nuestros retos y defectos; es decir que a medida que nos enfrentemos a un obstáculo, nos preguntemos qué es lo que deberíamos hacer. Permeemos nuestras acciones y nuestras enseñanzas a toda la empresa, para que, a su vez, se forje una cultura organizacional de triunfos.

 

La vida misma es una escuela, graduémonos con honores y trabajemos para ser diferentes a los demás.

 

Citando a Confucio:

“Cuando se alcanza el conocimiento, la voluntad se hace sincera; cuando la voluntad es sincera, entonces se corrige el corazón; cuando se corrige el corazón, entonces se cultiva la vida personal; cuando se cultiva la vida personal, entonces se regula la vida familiar; cuando se regula la vida familiar, entonces la vida nacional tiene orden; y cuando la nación tiene orden, entonces hay paz en este mundo. Todos deben considerar el cultivo de la vida personal como la raíz o fundamento”.

 

Existen muchas razones por las cuales los empleados actúan como zombis, sobretodo en organizaciones que no toman las medidas adecuadas para incrementar el compromiso de los mismos

Existen muchas razones por las cuales los empleados actúan como zombis, sobretodo en organizaciones que no toman las medidas adecuadas para incrementar el compromiso de los mismos