Los triunfos del PAN del domingo pasado, ¿revivirán al panismo local?

Por Juan Antonio Llanes

 

Hola. Si bien, son resultados preliminares los que se manejan, refleja el nivel de la zarandeada que recibió el priismo nacional a manos del PAN y sus coaliciones y del partido Morena de Andrés Manuel López Obrador. No se requiere la gran sagacidad política para intuir que en esa debacle electoral está atrás una animosidad ciudadana que de esta manera expresa un rechazo hacia el desempeño del gobierno de Enrique Peña y también el repudio a todavía, gobernantes corruptos, trapaceros, que le fallaron a quienes votaron por ellos, como en el caso de Veracruz, Tamaulipas, Chihuahua, Quintana Roo y Aguascalientes… y también al PRI.

El gran perdedor se llama EPN y su principal operador político, Manlio Fabio Beltrones, presidente nacional del PRI.

Ya lo dijo el presidente del PAN, Ricardo Anaya, “nunca se habían ganado más de 3 gubernaturas en una sola jornada electoral. 7 de 11 que estuvieron en juego, aunque claro, con “ayuda” del PRD cuyo presidente nacional, Agustín Basave, tuvo el acierto de ligarse a quienes anteriormente llamó “la ultraderecha” y ellos, socialistas. Con tal de ganar no importan con quienes se alíen.

Y aquí en Puerto Vallarta, ¿cómo lo recibieron los panistas locales?, los que se dicen serlo, pero en lo oscurito, y aquellos que emigraron a Movimiento Ciudadano porque no veían la “luz en el horizonte” para el blanquiazul. Que ¿van de regreso?

Seguramente es una “oxigenada” para el panismo nacional, de un tamaño tal, que su líder nacional, Ricardo Anaya, envalentonado vislumbra la Presidencia de la República para su partido.

No se puede negar. Nadie oteaba una jornada de tantos triunfos para la coalición del PAN y del PRD, ni tampoco que los ciudadanos recambiaran sus simpatías, desaprobando el gobierno “peñista” y mostrando rechazo a los gobernadores cobijados bajo las siglas del PRI, sobre todo, Veracruz, Chihuahua y Tamaulipas, cuyos mandatarios, Javier Duarte, Egidio Torres y César Eduardo Duarte, tienen el estigma de proteger cárteles, ¿coludidos? y en cuyos estados, las ejecuciones, extorsiones, secuestros y demás ilícitos ligados al narcotráfico son el “pan” de cada día debido a la impunidad y a la omisión de las autoridades, y no sería de extrañarse que los viéramos como huéspedes de algún centro penitenciario del país.

En un país como el nuestro, donde los vaivenes políticos son escenario común, y donde los partidos políticos están en el tobogán, más les valdría a al panista Anaya y al perredista Basave, no “echen las campanas al vuelo”, porque en política no hay derrotas para siempre ni victorias perennes, y que si bien la jornada electoral les fue favorable, el 2018 será una batalla diferente.

En cuanto al PRI, su credibilidad como partido político va en picada y no porque el gobierno de Peña Nieto no este ejerciendo un gobierno aceptable, sino porque ha sido muy descuidado en abrirle las puertas a políticos proclives a la corrupción, al nepotismo, el enriquecimiento ilegítimo, y donde, de acuerdo a los resultados, los ciudadanos “huelen” un nivel de descomposición, donde los responsables de complicidades y raterías no son llevados a los tribunales.

 

DESPUÉS DE LOS TRIUNFOS, ¿SEGUIRÁ EL PANISMO LOCAL EN CONVALECENCIA?

 

Lo sucedido el pasado domingo 5, aun siendo datos preliminares, son señales que el panismo de Puerto Vallarta, y de la región, deben analizar y sopesarlo y dejarse de “guerritas” de vecindario que solo enturbian el aire y decepcionan a los de casa, para establecer estrategias convocando a la unidad de aquellos y aquellas simpatizantes o militantes de “hueso colorado” que se han alejado de su partido como consecuencia de las “grillas” y los “grupitos” que pululan alrededor del mismo solo con el interés de sentirse dirigentes pero sin membrecía que los respalde

¿Qué no habrá por ahí algún panista con el perfil para asumir el liderazgo del blanquiazul y que sea aceptado, claro, no por todos los grupos y corrientes internas, -suena quimérico conociendo como se mueven los panistas-, y que aproveche la euforia que dan las victorias para rearmar sus estructuras?

 

QUÉ SUCEDE CON EL PRI MUNICIPAL

 

En cuanto al PRI municipal, vamos regional o estatal, el escenario futuro no luce optimista, y no por las pocas victorias logradas el pasado domingo, 5 de 11, sino por pérdida paulatina de la confianza ciudadana y la incapacidad como partido político para renovarse y ponerse a “tono” con los nuevos tiempos, dejando de lado los viejos y desusados discursos, la exposición de los mismos nombres y caras, y abriendo las puertas para la oxigenación de sus estructuras.

Caramba, da pena ajena que los actores políticos del tricolor se “peleen” por las pocas oficinas que operan en el municipio. ¿A poco no creen que a un “buen” de priistas les desagradó la forma poco ortodoxa como le echaron “flit” a ex funcionario de la DRSE Roberto Palomera para que su lugar lo ocupara un familiar del todavía presidente del CDM?

Pero como se ve, “les vale”, lo que sucede fuera de sus intereses. Ese tipo de acciones o actitudes siguen orillando a priistas con arraigo y militancia para que se “larguen” a otros espacios partidistas, y, no nos sorprendería que Palomera, un operador con presencia en la comunidad y en la región, se enfundara en la camiseta de Movimiento Ciudadano, sumándose a otros tantos que emigraron a otras “casas” donde les den albergue y les den el trato que ellos creen merecer. Lástima por el estado lastimoso que se vive en un partido que fue poderoso durante tantos y tantos años y que sigue bajando de peldaños ¿hasta dónde? Solo ellos lo saben, pero están en “la babia”.

 

NOTITAS DE “BOTEPRONTO”

 

—y qué bueno que las autoridades municipales reconocen que en el municipio se tiene un problema de inseguridad, porque la actitud que asumían pretendiendo convencer a los ciudadanos que en el puerto “todo estaba bajo control”, era una falacia. Los robos, extorsiones y demás ilícitos solo podrán combatirse con una corporación capacitada, vehículos, armamento y “saneamiento” de los malos elementos que perviven en el interior de la dependencia policiaca.

 

—Creerá el director de Seapal que su estrategia de aparecer en todos los medios, cortando listones, abriendo llaves en bebederos, -un bebedero en cada esquina te dio-, conviviendo socialmente con los vecinos de las colonias marginadas, etcétera, le dará el resultado de fortalecer su imagen como aspirante a la alcaldía del puerto? Se requiere algo más, humildad y disposición para atender a los usuarios y no afectando la economía de las familias con incrementos en las tarifas del agua.

 

—Aunque un poco tarde. Habrá que reconocerle al dirigente cetemista Rafael Yerena, sus afanes para seguir conservando la dirigencia de la central, tanto a nivel estatal como local. O ¿a poco pensará que sin su presencia el rumbo de la organización se perdería? O por qué no, que en el gremio no hay alguien con la capacidad y representatividad para relevarlo. Oh, ansias de poder. ¿Y su salud? Le sirve más a la membrecía y a Puerto Vallarta un político saludable con relaciones a nivel estatal y nacional que gestione recursos y atenciones para su ciudad, a la que por cierto, ha trabajado para servirla.

Nos vamos. Sonrían y sean felices. Ah, el calor ya hace presencia y recomendable que se doten de la suficientes “medicinas”, para aminorarlo, claro, la bebida elaborada a base de malta, agua y cebada. Salud.