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¿Qué significa ser padre?

Educación y Parentalidad

Dr. Jesús Cabral Araiza

Sin duda, la pregunta a cada uno nos conduce a reflexiones y análisis tan personales como subjetivos, pues cada uno vemos y vivimos la realidad que nos toca y la interpretamos con las herramientas objetivo-subjetivas que nos es propia. Pero a riesgo de equivocarme, quiero plantearle algunas reflexiones he ideas sobre esta vital experiencia: la paternidad.

 

Resulta pues que, hasta en los materiales especializados sobre psicología, es un poco complicado encontrar lecturas valiosas y que aporten algo relevante al análisis de la figura masculina. Generalmente la literatura clásica y contemporánea en temas de psicología, se ha abocado al tratamiento de la figura femenina, ello en parte porque las principales autoras y escuelas en psicología, puericultura y psicología del desarrollo han sido mujeres. Aunque hay honrosas excepciones, como en el caso del mismo S. Freud o D. Winnicott, la mayoría es abrumadoramente femenina.

 

Sin embargo, y contrario a lo que mucho puedan pensar, existen igual padres maternizantes, tiernos amorosos, protectores e íntegramente maduros, mismos que crían personas sanas y valiosas para la sociedad. El detalle está en que tendemos a estigmatizar y generalizar en muchos de los temas sobre Parentalidad. Así, pensamos que para cuidar hijos, solo la madre es suficiente, que el padre está solo para imponer reglas o castigos y que la madre prodiga ternura y amor… ¿pero de verdad hay quien se crea este discurso a medias?

 

Quienes tenemos la fortuna de haber sido padres, y haber criado o estar en ello, sabemos que igual son una gama de sentimientos que en el mejor de los casos encontramos las palabras para describirlo, pero en muchos otros las palabras escapan y surgen las acciones, las miradas, las actitudes, los cuidados cotidianos, las caricias, los abrazos y muchos otros elementos que hablan claramente del amor que prodiga un padre a un hijo. De hecho, en la mitología y en un sinfín de relatos religiosos, encontramos las referencias del amor incondicional del padre el al hijo, baste recordar en la iglesia católica el pedimento que hiciera Dios a cierto pastor para matar a su hijo y que poco antes de lograrlo se lo impidió.

 

Recuerdo una cita con la que no podría estar más de acuerdo, esta es de J. R. Tolkien, en “El Retorno del Rey” señala: “Ningún padre debería enterrar a sus hijos”, en clara alusión al sufrimiento que sentía por enterrar el personaje del rey a uno de sus vástagos. Cuando pequeños, queremos que crezcan, ya mayores queremos que regresen a ser pequeños… la realidad es que debemos aprender a vivir intensamente sus diferentes edades, a saber acompañarlos en sus retos, a inculcarles valores, a capacitarlos para enfrentar la vida y las diferentes personas que las componen, pues serán ellos finalmente quienes enfrentaran los retos, pequeños y grandes, pero solo ellos.

 

Cuando me preguntan cuál es mi mayor logro y satisfacción en la vida, sé que no son los grados académicos, ni las posesiones materiales, sin dudarlo, no pienso en otra cosa que no sean mis hijos.

 

Si eres padre joven, acompaña a tu hijo a cuanto festival, evento deportivo o actividad escolar te invite, créeme que no vale la pena perdértelo por más trabajo que tengas, claro está que en ocasiones esto es imposible, pero cuando la elección es tuya, no dudes, el trabajo es un proceso que no termina, la infancia sí… y no regresa. Más grandes tus hijos te lo agradecerán y recordaran con mucho amor todo lo que compartiste con ellos. Nunca serán suficientes besos abrazos y apapachos para los hijos cuando realmente se les ama.

 

Más allá de toda la parafernalia y la mercadotecnia diseñada para que las madres y los hijos se aboquen a buscar el regalo “ideal para papá”, sépanlo ya que el mejor regalo es el cariño y reconocimiento natural de los hijos, su bienestar y el tiempo de calidad que puedan compartir con los padres. No se requiere de ningún aparato, ropa, ungüento y artilugio para logar la felicidad junto a los hijos, incluso la comida puede ser simple, la verdadera nutrición y el placer a la hora de comer serán la compañía de todos los hijos y una plática cordial y fraterna.

 

Procure que sus hijos no aprendan a comprar el afecto, que no piensen que papá los querrá más por ser quien regaló el artículo más ostentoso o caro. Un padre igual que una madre, buscará los placeres mayores en las cosas más simples de la vida, la grata compañía y la cercanía y seguridad de sus seres queridos. Espero que todos los padres disfruten de su día y de todos los días del año.

 

Un padre igual que una madre, buscará los placeres mayores en las cosas más simples de la vida, la grata compañía y la cercanía y seguridad de sus seres queridos

Un padre igual que una madre, buscará los placeres mayores en las cosas más simples de la vida, la grata compañía y la cercanía y seguridad de sus seres queridos