¿Otra vez Alfaro candidato del PAN?

Enrique Alfaro Ramírez.


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Un  tiempo  Enrique  Alfaro era  del PRI, otro tiempo  era  de Raúl Padilla, luego  era  de “El Peje”, para  la  penúltima vez   era  candidato  de Emilio González Márquez   al gobierno  de  Jalisco, es decir: del PAN.

¿Quién más puede decir que es “candidato de todos”?

Ahora  que  los del PAN en el país, según  eso, acaban  de conseguir “sorprendentes  victorias” que para nada  agradecieron los del PRI   a  Peña  Nieto,  resulta que en Jalisco  no  ven cómo pueda operar  lo “sorprendente”, porque  la gente  todavía  les grita  que “se doblan” por lo de la mentada de madre  y  de ladrones descarados   no los baja.  “El Cártel de Taylor Nueva Degeneración”  está en  la mente de quienes  piensan.

De ahí  que  reconozcan públicamente   no tener  panista  presentable a la candidatura  del gobierno  de  Jalisco, después  de las  Marías  Cristinas, Glorias,  Basaves,  Emilios “y  los cuarenta honestos”  que hicieron más.

Ahora que  vino el muchachito queretano    Ricardo Anaya,  a quien Peña  Nieto tiene de  presidente  nacional  del PAN,  quienes dan la cara  en Jalisco  por ese partido -pues ya se sabe que  quien resuelve es  Rosales- volvieron a  hablar  de  buscar un  candidato  a  gobernador  del Estado, fuera  de ese partido.

Por supuesto que no  van a contratar   a  Cuauhtémoc  Blanco,  primero porque les cobra -y ellos son  bravos para la lana, pero  músicas  como del  “súper recodo”-, pero además  el Cuau es del “América” y  todavía  no hay suficientes chilangos  en Jalisco   para hacer  creíble  una “sorprendente victoria electoral” de Carlos Reynoso  o  del  Cuau.

Tampoco van a presentar  a   Eduardo Rosales, diciendo que  ya  no es del  PAN   y que es inversionista externo, socio  de  plural  de  otros muchos políticos.

Menos  van a cubrir el expediente   con alguna gente  de  buena voluntad que ponga su nombre y su dinero  en   este tipo  de  aventura, más perdida  que  una candidatura de “Chilango” Pérez Peláez.

¿Entonces?  Entonces,  lo que quieren  es volver  “a donde hay”.  Para eso,  tratarán de que  de  México les  manden  que Enrique Alfaro vuelva  a ser  candidato del PAN, pero ya sin velo y que Alfaro  les  garantice  protección y  hueso; claro, con participación activa  en  la  “gestión del  mal común”.

¿Otra vez Alfaro  por el PAN?

Por ahora, todo  apunta hacia allá.