CiudadLocal

ENTREVISTA: “Estamos escribiendo nuestra propia historia”

  • El pasado 30 de septiembre Arturo Dávalos Peña cumplió un año como presidente municipal de Puerto Vallarta. FOTO: MARTHA RAMÍREZ.

A un año de haber asumido el cargo con un gobierno “en números rojos, no hemos salido ni vamos a salir del bache, sin embargo ahí la llevamos”, dijo en entrevista con Vallarta Opina.

.

Por Martha Ramírez Ruiz
Puerto Vallarta

.

PRIMERA DE DOS PARTES

A un año de que rindió protesta como presidente municipal, Arturo Dávalos Peña se encuentra escribiendo su propia historia y si el cargo “te cambia la manera de pensar”, no así en su forma de ser “con los pies en la tierra”, entregado por completo a una responsabilidad que se duplica al ser nativo de Puerto Vallarta “porque aquí me voy a quedar a vivir por siempre”.

En entrevista que concedió, a doce meses de que rindió protesta como presidente municipal para el trienio 2015-2018, habla sobre la diferente visión que tenía aquel 30 de septiembre a la que tiene en la actualidad.

Dávalos Peña sostiene que “por supuesto que sabía, cuando tomé protesta, a qué nos íbamos a enfrentar en la administración, sabía perfectamente de la situación económica y financiera del municipio, del Ayuntamiento, en números rojos”.

Sin embargo, pone de manifiesto su confianza de que “vamos a ayudar mucho al municipio” al resaltar que así como en su primer año de gobierno logró que la mayoría de las decisiones al pleno del Ayuntamiento sean por unanimidad “porque estamos escribiendo nuestra propia historia”.

Hace referencia a que desde el trienio de David Cuevas García “no hay un porcentaje de decisiones torales por unanimidad, eso nos llena de satisfacción, falta mucho por hacer, faltan dos años”.

“Obviamente no hemos salido, ni vamos a salir del bache, son muchos millones, es mucho el retraso en pagos pendientes por hacer que vienen arrastrándose de muchos años”.

Aun así el alcalde se siente “contento, a gusto” al frente de la administración municipal, donde si bien reconoce que “cambia la manera de pensar”, no así su forma de ser literalmente “con los pies en la tierra”, y no cabe duda que sigue siendo el mismo “cepi o cepillo”.

Una conversación que se enfoca en esta primera parte a lo que representa para Dávalos Peña ser presidente municipal del pueblo que le vio nacer en pleno corazón de la ciudad, ya que de los logros y acciones en el primer año de gobierno se plasmaron en su Primer Informe.

El único hombre de seis hermanos, que nació el 26 de abril de 1965 en el Centro de Salud a dos cuadras de la casa en la que ha habitado siempre en la calle de Allende, que les dejó de patrimonio sus padres, un zapatero, sastre y cartero y una ama de casa, “ahí siempre voy a vivir, ese es mi barrio de siempre”.

En la charla frente a una taza de café, Dávalos Peña comparte que si bien el desempeñarse como presidente municipal “lo que es de tiempo completo” lo hace “sacrificar fiestas y reuniones familiares”, cuenta con el respaldo de su esposa, Candelaria Tovar, a quien conoció hace tres décadas cuando ambos estudiaban; el día de hoy están casados desde hace un cuarto de siglo, tras cinco años de noviazgo.

Respaldo que también tiene de sus cuatro hijas, aunque la mayor no es hija de su esposa, convive por igual con sus tres hermanas del matrimonio Dávalos-Tovar, ya que desde que tenía un año de edad, aun antes de casarse con Candelaria la conoció, “se quieren y buscan, estoy orgulloso se ellas, las mayores ya haciendo su propio camino”.

Detona una mezcla de orgullo y amor paternal cuando habla de sus hijas, “a quien desde la candidatura les advertí que no se engancharán en provocaciones”.

.

HOMBRE SENCILLO Y TRABAJADOR

Llega un momento en la conversación en que uno se olvida que está enfrente el presidente municipal por la sencillez y humildad que no ha perdido a un año de asumir la alcaldía, mantiene esa cercanía y accesibilidad.

“Ando solo, no me gusta andar con escoltas, me incomoda, aunque a veces por protocolo se tenga que hacer”, comenta sobre uno de los aspectos que reflejan su estilo diferente que se constata cuando se le descubre caminar solo sobre la avenida Juárez entre su casa y la Presidencia Municipal, o recorrer el malecón por las mañanas entre semana y los fines de semana acompañado de su familia y cuando saca a pasear a sus mascotas.

Así como desde su primer día de gobierno despacha en la Presidencia Municipal, también es frecuente que haya personas afuera de su casa, ya sea temprano o por la noche, “van a pedirle que les ayude en una situación difícil. Soy el Arturo Dávalos que todo mundo conoce desde niño”, puntualiza.

Con la diferencia que ostenta el cargo de presidente municipal “entregándonos al cien por ciento diario, trabajando para sacar adelante la administración, no ha sido nada fácil, ha sido muy complicado”.

No obstante considera que la experiencia de más de veinte años como funcionario público en los tres órdenes de gobierno, le han permitido “la sagacidad de ir un paso adelante, de ver y saber que sí se pueden hacer las cosas porque ya la hizo uno, las experiencias como funcionario y servidor público que ahora como alcalde se aplican”.

Enfatiza que “a mí no me pueden decir que cuando se da una orden se tiene que cumplir”.

Entonces recuerda que desde que estuvo al frente de Servicios Públicos “salía desde las seis de la mañana y a muy altas horas de las noche, es de 24 horas y hablaba por radio y pedía ubicación: “dónde estás y me daban otra ubicación, para qué echar mentiras, para qué”, conservando el buen humor dice sonriendo que  bien dice el dicho: orden dada y no supervisada se la lleva la tiznada”.

Tras lo que da un sorbo al café el variar el tono de la voz para expresar que en este año de ser el primer edil le ha cambiado la vida, “sí, por supuesto que nos ha cambiado la vida: Para bien”.

.

LA POLÍTICA ES PARA HACER AMIGOS

Manifiesta que la responsabilidad que asumió hace un año es para él, “una experiencia como presidente municipal agradable y maravillosa”.

Pese a que en el camino recorrido “¡Nos han tundido! Y cuando no llueve, te llovizna en el servicio público”.

Antepone a ello que ser alcalde “es una experiencia única y una satisfacción de servirle a mi pueblo que me vio nacer, a servirle a este Puerto Vallarta que tanto queremos”.

Hace referencia a lo que manifestó al pleno edilicio en la última sesión ordinaria al comentar “a veces cometemos errores y nos equivocamos, pero de los principios que me inculcaron en mi familia eEs de reconocer los errores y corregir los rumbos”.

Por lo que él no tiene empacho en pedirlos “a mí, me enseñaron a pedir disculpas y pedir perdón, cuando uno la riega”.

“Eso me ha permitido cuando he ofendido o tratado quizá mal a una persona, con esa humildad y sencillez hablando de frente con la persona y le pedido disculpas o perdón. Eso te hace una persona más libre, sin cargas o con culpas”.

Lo que le ha permitido poder jactarse de que “no estoy peleado con nadie”, aunado a que “entendí desde un principio que la política es para hacer amigos”, por lo que confía que así como en otras posiciones ha hecho amigos, también sea así desde la presidencia municipal.

“No estoy peleado con nadie” repite al referir que “así como no soy de choque, ni de enfrentamientos”, tampoco los tiene con el gobierno estatal o federal, “al contrario, le pido que ayuden a Puerto Vallarta”.

En una segunda entrega de esta entrevista que concedió el pasado fin de semana cuando se cumplía el año de haber rendido protesta como presidente municipal, Dávalos Peña habla de las decisiones más difíciles de tomar en lo que lleva de su gobierno, y de lo que está por venir. (Continuará).

.

FRASES

(Ser alcalde) Es una experiencia única y una satisfacción de servirle a mi pueblo que me vio nacer, a servirle a este Puerto Vallarta que tanto queremos”

A veces cometemos errores y nos equivocamos, pero de los principios que me inculcaron en mi familia es de reconocer los errores y corregir los rumbos (…) a mí, me enseñaron a pedir disculpas y pedir perdón, cuando uno la riega”