Gente PV

¿Cuándo fue la última vez, que hablaste contigo?

Alejandro González Soria

Llevamos en nuestra formación y educación familiar, una manera de amar en demasía a los otros, pero, ¿sabes a qué te conduce esto?, ¡a generar un abandono imperdonable!, que lleva a olvidarte o dejarte de querer a ti mismo, y esto  genera una dependencia, un amor codependiente.

 

Muchas veces cuando hablo de amor propio a mis pacientes o en un taller, la gente le tiene miedo o le imprime una connotación negativa; asumiendo que estarán siendo egoístas, fríos, calculadores o arrogantes, al pensar primero en ellos o generar amor propio; pero qué gran error imaginar o sentir esto, al contrario, es prioritario, tomarnos el interés, el cuidado y la atención, genera un gran bienestar emocional el cual sustentará la relación desde mi ser hacia afuera; ¡cuidará de la relación conmigo mismo para con los demás! Me dará identidad y orientación.

 

Pero vamos describiendo qué es el amor propio; es un sentimiento relacionado con la autoestima y el auto concepto, es decir, cómo me quiero y cómo me percibo, lo cual tengo que nutrir y valorar a diario. Tener amor propio no significa quererse porque sí, ni creerse el mejor, o generar un narcisismo o una falsa imagen; sino que implica conocerse a sí mismo, saber cuáles son nuestras virtudes y nuestros puntos débiles, saber las herramientas que tenemos para reaccionar ante las situaciones, y cuáles son los recursos que podemos aprender.

 

El amor propio requiere que hagamos un trabajo en nuestro interior, un proceso de auto conocimiento, radica en haber tenido una conversación con nosotros mismos y que hemos conseguido hacer las paces con nosotros mismos, depende únicamente de ti, de cómo te veas tú, y no de lo que opinen los demás, ni de lo que los demás te vengan a dar o aportar para que busques ser feliz.

 

A menudo me encuentro con pacientes que sienten que todo lo hacen mal, que no son capaces de reaccionar en diversas situaciones, que se miran al espejo y sienten que no valen nada. Aquí hay una evidente falta de amor propio y, en consecuencia, muy baja autoestima, lo cual los pone en una situación de indefensión, vulnerabilidad, y esto a su vez los llega a poner en una situación defensiva, o de excesos donde tienden a llenar ese vacío existencial con el afuera.

 

Asimismo he escuchado historias de gente que se ha  olvidado de sí mismos, que están demasiado preocupados por el bienestar de los demás, por que todo esté bien a su alrededor, a veces incluso se responsabilizan de situaciones que no son responsabilidad suya y condicionan su vida en base a las necesidades de los demás; muchas veces esto se genera, como un escape de ti mismo, al no enfrentar tu realidad… ¿por qué la persona cree que necesita escapar de sí misma?, ¿qué hay detrás de esa necesidad de huir? Puede que detrás de esa necesidad de huir haya un miedo a conocerse a sí mismo, a quedarnos solos con nosotros mismos y a conectar con cada uno de nosotros; pero esa actitud provoca que perdamos la oportunidad de saber cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles para trabajar con ellos, y poder hacer las paces con nosotros mismos y querernos; genera una incapacidad de evolucionar y madurar, de poder enfrentar la vida.

 

¿Qué podemos hacer para fortalecer el amor propio?

 

  • Mantén un diálogo interno e identifica cuáles son los pensamientos, las situaciones, las emociones negativos que te generan baja autoestima.

 

  • Empatiza contigo mismo. Si eres capaz de empatizar con los demás… ¿por qué no contigo mismo? Mírate desde fuera, imagina que eres tu amigo, ¿qué te dirías? ¿Crees que con un amigo serías tan duro como lo eres contigo? Seguramente no, por eso recuerda practicar la empatía contigo mismo cada vez que vayas a machacarte por algo que no ha salido como tú querías.

 

  • Eres auténtico. Sí, todos lo somos, ningún ser humano es igual a otro, y tú no eres una excepción, así que ¿por qué no te paras a pensar cuáles son esas características que te hacen único y especial?

 

  • Haz las paces contigo mismo. Si aún no lo has hecho, es el momento de reconciliarte contigo y reconocer que los errores que cometemos son parte del aprendizaje y que equivocarse no nos convierte en personas horribles.

 

  • Permítete quererte y dedicarte el tiempo que te mereces. No pasa nada si primero piensas en ti y luego en toda tu lista de preocupaciones.

 

  • Hazte un regalo porque sí, porque te lo mereces. Y procura que ese regalo sea ¡llenadero!, ¡que no quede en un capricho o un momento!, que sea algo grande que llene tu alma…

Comentarios a psic.alejandro@live.com

 

El amor propio requiere que hagamos un trabajo en nuestro interior, un proceso de auto conocimiento, radica en haber tenido una conversación con nosotros mismos

El amor propio requiere que hagamos un trabajo en nuestro interior, un proceso de auto conocimiento, radica en haber tenido una conversación con nosotros mismos