Vallarta hoy:
  • No importa que las cosas a veces no salgan como quieras, lo que importa es hacerlas con todo el amor, y responsabilidad para poder cumplir con las personas que en ti han depositado su confianza.

Por un México mejor

.

No importa cuánto perdiste, cuánto te robaron, cuánto te dejaron, sino lo que hagas con lo que te queda…

Nunca hay que perder la fe, ni la esperanza, de ver sonriente, lleno de ilusión y amor, un nuevo amanecer…

Como seres humanos estamos en un constante peligro de caer… pero hay de ti si en el primer tropiezo que ésta enigmática vida te ponga, te das por vencido y te quedas tirado en espera de que un brazo fuerte te levante…

¡Tenemos que aprender a levantarnos sin la ayuda de nadie!, sólo apoyándonos en nuestro magnánimo Creador, que sin que te des cuenta, Él te ayuda a hacerlo y a seguir adelante con la sonrisa en los labios.

Eso me recuerda una de mis dolorosas caídas en tiempos de mi juventud; cuando era modelo de cierta línea de ropa y me tocaba asistir a un evento que se realizaba al otro extremo de la Cd. De México, salí de casa al automóvil que se encontraba frente a mi cochera; pero no me di cuenta que el piso estaba mojado y se me resbalaron ambos pies, golpeándome en las espinillas, cayendo de sentón en la banqueta con las piernas abajo del auto…

El dolor era insoportable, pero en cuanto vi el reloj, observé que ya no tenía tiempo y si me quedaba tirada para lamentarme, no llegaría puntual a mi compromiso.

En ese tipo de trabajo, el tiempo es oro, pues sólo teníamos un minuto y medio, para cambiarnos de vestuario, accesorios y peinado. La paga era muy buena y la necesitaba, por eso tenía que ser muy puntual, responsable y nunca confundir mi obligación; me llamaban constantemente porque se dieron cuenta que cuando me ponía una prenda de vestir y renunciaba a mi ego, procurando que el vestuario quedara siempre en primer término, fuera admirado y comprado por esas distinguidas damas que acudían al desfile de modas.

Así que le pedí a mi mejor amigo Papá Dios que me ayudara a sobreponerme al dolor, levantarme lo más pronto posible, para ir a cambiarme y de inmediato dirigirme al evento. Una vez más tuve la admiración de todos los presentes a pesar de que tenía “cuatro rodillas” (dos en cada pierna), logré cumplir con el tiempo, mi misión y sin perder la sonrisa, observé que las damas compraban el vestuario, en cuanto les decía que luciría mejor en ellas, con sus dos hermosas rodillas.

No importa que las cosas a veces no salgan como quieras, lo que importa es hacerlas con todo el amor, y responsabilidad para poder cumplir con las personas que en ti han depositado su confianza.

Caemos muchas veces a través de nuestra larga vida, cometemos errores y horrores sin darnos cuenta; pero en cuanto estemos en una situación complicada y difícil, lo más recomendable es nunca perder la fe y aprender a pedir perdón a tiempo, para que nuestros seres queridos no se sientan defraudados; ni nosotros tristes por nuestro proceder. “Errare humanum est “, pero reconocer nuestros errores es divino, ya que nos trae paz, alegría y felicidad de nuevo a nuestras vidas.

No importa cuántas caídas hayan sufrido en su existir, recuerden siempre las maravillosas palabras de Jesucristo: “No vine para juzgarlos, ¡sino para salvaros!”.

.

Cariñosamente Ana I.

Search