Educación y ParentalidadGente PV

Aprendizaje, mercadotecnia y amor en familia

  • Los padres tenemos una tarea muy importante cuando se trata de enseñar a los hijos a mostrar amor a otro ser humano.

Por Dr. Jesús  Cabral Araiza

.

Desde épocas remotas, se ha llamado a este sentimiento del ser humano como la fuerza más poderosa que existe, quizás no es exagerado hacerlo, veamos por qué.

Una de las formas más fuertes de filiación no violentas es justamente la fuerza del amor, sin embargo, vale señalar algunos matices que puede tener entre diversas formas de relación al interior de las familias y personas en general.

Suelen quedar marcados en la historia como hechos desafortunados, los que se han quedado marcados como guerras, formas de dominio o sobre sumisión de seres humanos otros seres humanos. Siempre que las personas sometemos a nuestra voluntad y deseos a otro, sin considerar  su libre albedrío, suele pasar que se aleja, huye o guarda sentimientos negativos hacia quien lo opresiona. Y no es raro que sea de esa manera si consideramos que a las personas no les gusta ser tratadas de esa manera.

Pues bien, hay mucho que hablar de igual manera cuando se trata de mostrar un genuino amor por otro, u otros seres humanos. Sin duda un material obligado que viene a mi memoria es el construido por Erich Fromm que se ocupó seriamente del tema, tarea que solía ser más reconocida para los literatos o poetas. Pero, ¿cuál fue el mérito de este autor? Considero que fueron varios, entre los que destacaría, la descripción de los matices que tiene el amor por ejemplo, entre hermanos, de hijos a padres, de padres a hijos, de amigos, de novios, de esposos, entre los principales.

.

Amor fraternal

Y justamente entre sus líneas del famoso libro “El arte de amar”, nos muestra todo un tratado de los aspectos fundamentales que el ser humano es capaz de mostrar cuando se trata de amar. Veamos lo referente a los aspectos familiares.  Fromm señala cómo la complicidad entre hermanos es clave para el aprendizaje del amor solidario, el amor que se siente por el hermano de sangre es único de muchas maneras, e incluso cuando tratamos de honrar una amistad señalando que es “como un hermano o hermana”, precisamente alude a esa categoría especial que solemos dar a las personas más importantes en nuestras vidas.

.

Amor de madre

Sin embargo, la afirmación que aunque no sorprendió del todo, sí logro impactar y clarificar al respecto de sus peculiaridades, fue el amor de la madre por los hijos. ¿Por qué? Veamos, señala nuestro autor que el amor de una madre por sus hijos es el amor más “condicional”, sí, precisamente porque la condición es que no le pase nada malo al hijo, que la madre podrá hasta exponer su integridad de ser necesario a costa de preservar la integridad del propio hijo. De ahí no es de sorprender la cantidad de relatos sobre el amor maternal, desde los bíblicos cuando una madre prefiere regalen a su hijo a quien no es su real madre a costa de preservarlo entero, hasta la madre de los hijos de la revolución rusa, abnegada, sufrida, protectora y cómplice, cual madre universal y atemporal pudiera describirse.

Por otra parte no debiera sorprender el amor del padre que no por ser menos mencionado no significa que no sea intenso y abnegado. Aunque también vale señalar como lo hiciera otro psicólogo destacado mexicano, Santiago Ramírez, la madre mexicana es por naturaleza histórica abnegación, sumisión y paciencia. Y que ante la pérdida de uno de los dos progenitores, siempre será la madre la que convoque la visita de mayor número de familiares, que recorrerán la distancia que sea necesaria para regresar a darle el último adiós a ese ser querido que es la abnegada madre.

.

Amor y mercadotecnia

De igual manera vale señalar que no todo es verdad respecto a la mercadotecnia de este pasado 14 de febrero, que si no regalas signifique que no amas, basta ya de banalizar el afecto o el amor, mismo que se puede expresar en cualquier día del año sin una obligatoriedad de fecha o de precio por un bien o servicio para entregar al ser amando. Los padres tenemos una tarea muy importante cuando se trata de enseñar a los hijos a mostrar amor a otro ser humano, sea la relación que sea, pues como ya señalamos más arriba es la fuerza más poderosa que puede cambiar al ser humano, que lo carga de motivación y voluntad para salir adelante ante cualquier adversidad.

Si usted ha logrado que sus hijos entiendan este hecho simple pero fundamental de la vida, ya ha hecho bien su trabajo como padre, las personas no son objetos, no se compran, valen intrínsecamente y deben ser tratadas con dignidad y respeto, solo entendiendo ello podremos aspirar a una sociedad justa e igualitaria. Hasta la próxima.