Industrias creativas

Por María José Zorrilla

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Nacho Cadena presentó el viernes una ambiciosa e interesante propuesta agrícola para producir localmente frutas y verduras, recordando el pasado agrícola de la región y argumentando que casi un 85% de los comestibles que requieren hoteles y restaurantes, pueden ser cultivados en esta privilegiada zona del país.  Nacho abundó sobre el tema en el que habría que involucrar a instancias estatales y federales para generar nuevas políticas de inversión y fortalecer este abandonado sector de la economía nacional.  A partir de su inquietud por diversificar la economía local e incrementar el valor de la cadena productiva del turismo, me puse a leer algo sobre las industrias creativas, pues Nacho me pidió moderara la mesa de trabajo de la Sociedad de Geografía y Estadística de Vallarta durante su presentación.

El término  Industrias creativas ha estado presenta los últimos años, en los países en desarrollo y particularmente en la jerga cultural del país.  Como referencia, las industrias creativas generaron más de 600 mil millones de dólares a nivel mundial durante el año del 2011.  Es posible que esa cifra se haya incrementado geométricamente en los últimos años.

De acuerdo algunos parámetros como los de la UNESCO las industrias creativas se relacionan con productos audiovisuales, diseño gráfico, industrial y digital (publicidad, internet, textiles para el hogar y para el vestir), nuevos medios informativos como revistas, programas de tv y radio a través de internet, artes del espectáculo producidos localmente, edición de libros, artes visuales varias, entre otras muchas actividades culturales y recreativas.

Marruecos ha desarrollado la industria musical y la editorial de manera importante, en Bangkok la industria de la moda ha generado más de 20 mil negocios de diversos tamaños con numerosos jóvenes que se ganan la vida como diseñadores a pequeña escala.

En Senegal una asociación generó una academia que enseña a los jóvenes  grafismo (diseño de revistas y acomodo de letras e imágenes estéticamente), producción de música y video, marketing, inglés y también formar nuevos disc jockeys locales.

En la ciudad Chiang Mai del Norte de Tailandia surgió la iniciativa de Ciudad Creativa, un laboratorio de ideas y plataforma de actividades en red, que asocia a activistas del sector de la educación, miembros de organismos públicos y privados, grupos comunitarios y líderes, con la idea de hacer la ciudad más atractiva para vivir, para trabajar y para atraer inversiones como las industrias creativas.

Puerto Vallarta ha generado muchas opciones, como ejemplo el segmento de bodas y reuniones ha generado la necesidad de contar con más wedding planners, rentas de mobiliario y equipo, especialistas en luz, sonido y video, catering,  entre otros.   No obstante, casi nada o muy poco se ha hecho en los sectores cultural y agrícola.

Una forma de distribuir mejor la riqueza sería empezando a generar propuestas innovadoras que puedan elevarse a políticas locales para ser implementadas a nivel doméstico y a nivel global.

Voltear la vista hacia el campo para evitar que en estas ricas tierras se siga sembrando cemento y dar un mayor impulso institucional a la actividad cultural para hacer de ellas industrias creativas.

La Biblioteca los Mangos ha iniciado el marcado sabatino de los Mangos, con la idea precisamente, de hacer que estos mini productores locales se conviertan en emprendedores.

Hay que incentivar que la gente pase de la informalidad a la formalidad y para ello también habría que pensar en integrar los dos sectores para conformar políticas y líneas de acción que beneficien a las dos partes.

Mucho hay por hacer pero es cuestión de pasar de la idea a la acción y del confort de la inamovilidad al reto de la creatividad.