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Celebrar o reivindicar a la mujer

El pasado día 8 del presente, pareciera que el mundo o al menos el país y los medios, reivindican a la mujer ante tanta injusticia histórica pasada y presente.

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Por Dr. Jesús Cabral Araiza

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Vale aclarar de inicio, que éstas líneas son con el afán de contribuir en algo positivo a un tema de por sí polémico, y que son trabajadas desde una inevitable perspectiva de género de ser hombre, habrá que esperar qué dicen las féminas. A simple vista, pareciera que el título es lo mismo, pero no se confunda amable lector, pues justamente la confusión a sobre entendimiento de las palabras, ha causado un sinfín de conflictos e injusticias históricas que vale la pena tener presentes para no volver a cometerlas.

Y es que en este mes, y concretamente el pasado día 8 del presente, pareciera que el mundo o al menos el país y los medios, reivindican a la mujer ante tanta injusticia histórica pasada y presente. Al respecto, pienso rotundamente que NO. y es un no de muchas razones y variantes que trataré de explicar e incluso presentar algunas propuestas de solución.

Por principio de cuentas, tendremos que evaluar qué papel ha jugado históricamente la mujer al lado del hombre y con relación a las instituciones de Estado. Y aunque suena utópico desarrollar esa idea en media hoja del periódico, lo intentaré al menos.

Si se da el tiempo, busque usted la película reciente (año pasado) de “Las sufragistas”, que retrata el caso histórico de las mujeres que simplemente tomaron conciencia y acciones al respecto del derecho al voto, y las implicaciones que tendría ello para su desarrollo y empoderamiento en la sociedad y sus decisiones.

En un caso más cercano, podemos ver cómo en el cine mexicano en los años llamados de la “Época de Oro” encontramos mensajes por doquier de corte machista, ante los cuales la sociedad ni se cuestionaba sus repercusiones, y por el contrario, hasta los alentaba, a grado tal que en países diversos se piensa que México mantiene esa tradición ancestral.

Vale mencionar dos tipos de machismo: 1. Aquel que la propia mujer induce a sus hijos y marido; y 2. El que la sociedad y los medios reproducen sin mayor remordimiento que eventualmente alguna sanción  crítica social, sea a una canción o película.

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¿Qué hacer?

Muy raramente se encuentra uno con sorpresas agradables, como la reciente nota en la que el grupo musical Café Tacuba se autocensuró cuando ha señalado que no volverá a cantar la canción de “Ingrata”, se aplaude el hecho, si entendemos que la letra alude a la violencia extrema que ejercerá un hombre a una mujer al balacearla (sic). Dicho grupo señaló que la letra no ayuda justamente a reivindicar las luchas femeninas ni contribuye a erradicar el machismo en nuestra sociedad, desde estas humildes líneas, un aplauso para ellos.

Por estos y otros motivos y razones, vale preguntar ¿celebrar o reivindicar? Pienso que puede ser un poco de ambos, ¿Por qué? Primero porque ya es motivo de celebración contar con ellas, ¿con quiénes? Con todas, hijas, hermanas, novias, esposas, compañeras, amigas, tías, primas, sobrinas, etcétera, pues con su sola presencia de mujer, basta para motivarnos y tratar de ser mejores seres humanos y hombres junto a ellas.

Pero ello no significa que las luchas por reivindicar su condición y estatus estén resueltas, claro que no. Aún quedan muchas batallas por librar. Y podemos avanzar más rápidamente si los hombres las apoyamos en sus luchas. Pero a ¿qué luchas nos referimos? Pues bien, ¿qué le parece el siguiente listado?:

  1. Crear condiciones de equidad salarial ante mismos puestos de trabajo, sea este en la ciudad el campo o el hogar.
  2. Asumir roles de responsabilidad o corresponsabilidad en la educación de los hijos.
  3. Cooperar y aligerar la carga de trabajo físico en casa, al menos si no se ayuda que no se estorbe, que no digan las mujeres que hay un niño más en casa.
  4. No exigir el cumplimiento de deberes maritales nocturnos, si la mujer no lo desea o no está en condiciones para ello.
  5. Asumir el rol de cuidado de los hijos, para que la mujer salga y se distraiga con su círculo social si así lo desea y en equidad y acuerdo con el hombre.
  6. De ser posible, remunerar económicamente el trabajo y mantenimiento del hogar (quehaceres) elaboración de comida, lavar y planchar ropa, etcétera
  7. No reír ni hacer eco de chistes machistas que lo único que logran ante las mujeres es humillarlas más y retardar su reivindicación.
  8. Celebrarlas no solo tres o cuatro días al año, pues la reivindicación puede ser a diario con pequeñas acciones y actitudes.
  9. Involucrar a los hijos y seres cercanos de estos derechos y reconocimientos a fin de hacer un círculo virtuoso y no vicioso hacia las mujeres.
  10. Planear junto con ellas los distintos y uso de recursos familiares o en pareja, en una condición siempre de equidad.

Si logramos esto cotidianamente no tengo duda que podremos estar seguros que celebramos y reivindicamos a la mujer, ¿no cree usted? Hasta la próxima.