Vallarta hoy:

Escasez de propuestas

Por María José Zorrilla

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Ante la llegada de los paisanos repatriados, México ha lanzado algunos programas como Somos Mexicanos. Se  ofrecen facilidades para importar enseres de casa y  bienes electrodomésticos hasta por 5 mil dólares, efectivo hasta 10 mil dólares y automóviles americanos mediante un pago aparentemente discreto, aunque no sabemos con qué honestidad los aduaneros estén actuando ante estas propuestas que muy pocos seguramente conocerán.

A nivel estatal, la Cd. De México ofrece además apoyos hasta de 2500 pesos en efectivo, techo y alimento temporal para que puedan reintegrarse con sus familiares más cercanos.  El Estado de México ofrece apoyos y estímulos para que la gente se dedique a la siembra de fresas o cría de borregos, pero sin aclarar exactamente en qué consisten los mismos y en Nuevo León algunos diputados del PRI han lanzado una iniciativa para reformar un par de artículos a sus leyes estatales para ofrecer estímulos a quienes contraten a paisanos repatriados.

Las propuestas son bastante raquíticas, pues en el caso del asunto de las aduanas, los mexicanos tendrían previamente que recurrir a los consulados más próximos para solicitar apoyo. Las facilidades que algunos políticos han externado,  han quedado más en un asunto político como el caso de Eruviel Ávila que en hechos palpables con propuestas claras sobre el estímulo a otorgar.

Hacienda no ha hecho declaraciones específicas  para aquellos quienes deseen  iniciar pequeños negocios;  el IMSS tampoco ha abierto la boca y los municipios tampoco han dicho nada al respecto a exención de pagos por licencias entre otros.

Desconozco si pudiera existir una especie de decreto presidencial extensivo a todo el país, sin excepción de estado ni municipios,  para generar un proyecto viable de apoyo a los paisanos que regresan al país y que están acostumbrados a que las cosas caminen rápidamente en el vecino país del norte sin tanta tramitocracia.

Los empresarios también han guardado mutis ante la apremiante situación que se avecina y que cada vez amenaza con empeorar.

Cuándo  tendremos propuestas de la iniciativa privada para impulsar la creación de empresas con capital mixto,  donde se puedan incorporar estos mexicanos que vendrán con experiencia, disciplina y conocimientos.

La cúpula empresarial y los representantes de los capitales más grandes del país podrían hacer planes para emplear a la mano de obra calificada generando nuevos centros de trabajo como fábricas o ensambladoras de productos que se tenían que importar por falta de tecnología adecuada y mano de obra especializada.

Se podría ser crear una especie de impuesto de .5% de incremento a los turistas que ingresan al país para establecer un fondo de apoyo para los inmigrados.

Las universidades y escuelas de educación media superior tampoco se han sumado a pensar en cómo aprovechar  a los mexicanos que llegarán con conocimientos específicos, suficientes para renovar talleres y materias optativas que se ofrecen más como rellenos de planes de estudio obsoletos que con el afán de enseñar.

Incluso la SEP debería pensar en abrir escuelas técnicas intermedias donde se preparen jóvenes en especialidades de mantenimiento de máquinas, instalaciones hidráulicas y eléctricas, reparación de motores y bovinas.  Muchos de los llamados dreamers podrían representar para el país un gran aporte.

México debería aprovecha la llegada de gente valiosa, trabajadora.

Gente que ha dejado todo por salir adelante y que ahora regresarán a un país que les dio la espalda en el pasado, pero que en el presente puede resarcir los errores,  generando un verdadero plan de recepción, acomodo y desarrollo para reinsertarlos con dignidad, y buenas opciones de crecimiento, a la vida productiva del país.

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