La realidad actual exige líderes de alto compromiso

Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla
Director de la UNIVA Puerto Vallarta
direccion.vallarta@univa.mx

.

Con el avance de las nuevas tecnologías de la información los sistemas se han revolucionado en su estructura, esto ha determinado una revolución organizacional.

La nueva gestión mantiene importantes fuerzas centrípetas las cuales se han frenado con manifestaciones conservadoras y cortapisas hacia los cambios. Tener clara la función de la globalización es clave; es responsabilidad que permea las áreas de las relaciones laborales y la creciente necesidad de fortalecer a las organizaciones con personal debidamente capacitado y proactivo.

Tener claridad de que este siglo demanda líderes con alto compromiso con la sociedad en el camino de lograr una cultura de cambio permanente, emprendimiento desde las llamadas Instituciones de Educación Superior (IES). Es así que estas organizaciones exitosas tienen capacidad de examinar y desarrollar valores a través de reconocerlos obviamente con amplio discernimiento en favor de una mejor selección de alternativas.

A partir de los planteamientos que he revisado, investigaciones  en las cuales encontré diversos procesos donde participan empleados y directivos de múltiples organizaciones, el asunto que entrampa es decididamente la falta de capacitación y actualización en esos centros; su visión se aparta de los objetivos por no tener clara la tarea a desarrollar.

No me queda duda sobre la necesidad de conocer las metas que se tienen en instituciones públicas o privadas. Establecer un diagnóstico acertado entre teoría y realidad de cómo se encuentran las relaciones laborales, la respuesta a partir de la capacitación emprendedora constante es importante a lo largo del proceso de los desempeños laborales, desde la función básica que implica la selección de candidatos, la contratación, y su compromiso con la misión y visión de la organización son procesos importantes y aspectos frecuentemente descuidados, deben valorarse y con esto retener a los colaboradores valiosos.

Este siglo tiene ciertas particularidades, presenta ventajas económicas muy interesantes, todas basadas en estudios profundos de gran impacto organizacional, las instituciones demandan la aplicación de nuevas inteligencias, con esquemas de referencia innovadores ante la demanda de calidad. Cambios constantes encierran retos para los líderes que tendrán que resolverlos a partir de esfuerzos de alto nivel de eficacia y eficiencia que lleve a los resultados deseados. En otras palabras ser expresión de su realidad cultural interconectada con el mundo global.

Hoy se debe reconocer que las organizaciones académicas son más flexibles con un alto nivel de calidad y excelencia en el emprendimiento, se han planteado el objetivo de ser más competitivas a nivel nacional y mundial. No se puede ser local y hablar de globalización sin enfrentar sus retos organizacionales. La evaluación de procesos en todo sentido y reconocer los valores culturales de sus participantes es pieza indispensable en toda organización, reconocerlos, promoverlos y reforzarlos mediante proyectos de viabilidad será premisa fundamental para la estrategia organizacional  emprendedora, en el contexto globalizador y de competencia constante, de esto se deriva que La realidad actual exige líderes de alto compromiso.