Vallarta hoy:

La realidad del matrimonio

El matrimonio es exigente, requiere conocimiento combinado con esfuerzo madurez y paciencia, a fin de que la pareja alcance la recompensa que ofrece.

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Por Livier Nazareth
Psicóloga

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La joven pareja  se encontraba en la oficina de un consejero matrimonial, aun no cumplían su primer aniversario de bodas y ya tenían frecuentes problemas en casa.

Teresa, que contaba con 20 años de edad, hacía un drama frente a su esposo Julián, que acababa de cumplir los 23, se quejaba amargamente.

Teresa decía: ¡El matrimonio es totalmente distinto de lo que me había imaginado!

A su vez Julián le reprochaba: ¡Tú has cambiado bastante después de la luna de miel, antes en todo estábamos de acuerdo, ahora te empeñas en que todo se haga como tú dices, no respetas mis decisiones y ya estoy harto!

¿Qué fue lo que frustro los sueños de esta joven pareja?

Como dos artistas de cine, se hicieron fantasías acerca de las muchas escenas de amor que llevarían a cabo. Soñaban ambos con el placer y la satisfacción que su matrimonio les proporcionaría.

Desde el momento que dieron el “sí”, comenzaron a desempeñar el papel para el cual se habían estado preparando en la película de su “propia vida”

Nada más que cada uno soñó y edificó sueños por su cuenta, ni Teresa conocía las fantasías y sueños de él y a su vez Julián desconocía los sueños y fantasías de él, y por lo tanto se habían preparado para representar a otro personaje muy diferente del que habían esperado, ya que otro personaje que no era Teresa y Julián habían escrito la vida de cada uno de ellos.

Por ejemplo: El padre de Julián estaba chapado a la antigua y guiaba a su familia con mano estricta. Su esposa había sido relegada a una posición secundaria y se encontraba completamente dominada por el padre de Julián. Y cuando la madre de Julián y su hermano eran reprendidos por ella, salía en su defensa el padre y le restaba autoridad, de tal  modo que la madre de Julián guardaba silencio. Y se oía la voz del padre decir ¡Aquí  las órdenes las doy yo!

Por otro lado, Teresa había sido criada en un hogar donde su madre manejaba un hogar con eficiencia y además tenía una profesión, el padre de Teresa había dejado la disección del hogar y de los hijos mayormente a cargo de su esposa. Para el dedicarse a su trabajo, su deporte y hacer obras de beneficencia.

A si es que Teresa había aprendido bien la lección, y ahora que poseía su propio hogar tenía que imitar lo aprendido. Por tal motivo ella se quejaba de que su flamante marido era autoritario y siempre quería decir la ultima palabra “Todo lo que hago le molesta -dijo Teresa entre lágrimas-. Es muy autoritario. No era así antes de nuestro matrimonio

Por supuesto que cada uno de los dos no era así, ya que no habían tenido la oportunidad de representar su papel de esposos. Habían representado el papel de novios.

Teresa y Julián, a los diez meses de casados, buscaron consejo profesional para resolver lo que llamaban su “Incompatibilidad” de caracteres. Y esto ocurre con frecuencia, en nuestros jóvenes. No se preparan para la amistad sentimental, el noviazgo ni el matrimonio. La escasa preparación que obtienen no será suficiente. De manera que hacen lo mejor que pueden, esperan, sueñan y oran para que de alguna manera todo resulte bien.

Por lo tanto, el matrimonio es exigente, requiere conocimiento combinado con esfuerzo madurez y paciencia, a fin de que la pareja alcance la recompensa que ofrece.

“El amor, a los jóvenes los hace vivir, a los adultos soñar y a los ancianos suspirar.”

Como siempre usted sabe, que le deseo lo mejor del mundo.

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¡Hasta la Próxima!

livier590@hotmail.com
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