Devolución de los bienes sustraídos y reparación de los daños ocasionados

Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
direccion.vallarta@univa.mx

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Al reportar la detención de Javier Duarte de Ochoa, exgobernador de Veracruz, la Procuraduría General de la República permite camino a la aplicación de la justicia.

Llegar a un concepto de justicia pleno es complicado cuando las razones están por debajo de la visión de la sociedad. Razón y equidad son las que hacen surgir a la justicia; si la sociedad solicita ésta, no se la pide a los jueces solamente, sino al Estado de Derecho, el cual está obligado a otorgarla, de garantizarla, en un plano disfuncional como el que se vive en estos momentos con el comportamiento de ex gobernadores.

Los constituyentes soñaron con tener un país equilibrado en los renglones de igualdad, justicia y libertad. Fue y es un proyecto nacional que tiene aristas, las cuales se tienen que limar a diario para consolidarlo, es un esfuerzo de todos, estabilizado y funcional. Nuestra Carta Magna con sus 100 años señala lo básico en el camino democrático de nuestro país para la construcción de su justicia a través de diversas etapas a lo largo de su historia, nunca se ha detenido, por un lado por la conformación de las instituciones abocadas a ese fin y por otro, las nuevas generaciones que tienen el deber de entender lo que esto ha significado para nuestra nación.

La detención de algunos ex mandatarios por causas de corrupción, enriquecimiento ilícito, defraudación fiscal, nepotismo o ligas con la delincuencia han sacudido a la sociedad, todo esto totalmente inadmisible.

La justicia tiene su perfil ético-cultural, es formal por supuesto y debidamente codificado en los documentos disponibles para que los jueces y magistrados tomen las decisiones apropiadas, basadas en referencias bien soportadas y la apliquen a los infractores. Respetar esto es tener respeto por la democracia. Insisto, es el Estado el responsable y columna vertebral del sistema político mexicano.

Todo esto tiene un principio que nunca llega al final. La sociedad se organiza a través de sus instituciones para el funcionamiento eficaz de la justicia para poner fin a los abusos y dar paso a la aplicación de las leyes, se trata de mantener en lo general y en una práctica cotidiana el cumplimiento de las normas jurídicas, contra quien resulte responsable y esté totalmente probada ésta.

Preocupa esta ola de ex mandatarios atraídos por la corrupción y los cuales han desfalcado al país con millones de millones de pesos. Detenidos en otras naciones y en proceso de extradición, la sociedad mexicana espera se aplique la justicia, cito los casos más recientes de aseguramiento de estas personas: Tomás Yarrinton Ruvalcaba en Italia, él fue ex mandatario de Tamaulipas; el ex fiscal nayarita-norteamericano Édgar Veytia aprendido en Estados Unidos; sin olvidar al ex gobernador  de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, detenido en España en  el año 2016.

Esta es solamente la punta de la madeja, será necesario comprender y dar seguimiento al trabajo del poder judicial y solicitar la plena justicia, lo que realmente se traduce en exigir al Estado que la garantice, de acuerdo a las leyes vigentes y se apliquen con rigor sin violar los derechos humanos del infractor; si se analiza es un equilibrio necesario que la sociedad requiere comprender para estar satisfecha con el actuar de la autoridad, no bastan detenciones, será necesario exigir la Devolución de los bienes sustraídos y reparación de los daños ocasionados.

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(*) Director de la UNIVA-PV.