El Lago de Tos-Cano

Dizque de un árbol caído
no debe de hacerse leña,
aunque sea muy retorcido
del que se da santo y seña;
sobre todo lo merece
quien de lo ajeno se adueña.

Fue la Gordillo pionera
en ir de reina a cenicienta,
luego le tocó a Granier
el justificar sus rentas;
ahora Yarrington y Duarte
son cuervos rindiendo cuentas.

Dice la voz de Juan Pueblo:
no está mal, para empezar,
pero aún están pendientes
muchos cuervos de enjaular
y más les vale que pongan
sus picos a remojar.