Crisis sindical daña al destino

Por Humberto Aguilar

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Siete años son muchos para sostenerse en pie de lucha sindical en el SUTSEM, altamente difícil en un lugar como Bahía de Banderas y Puerto Vallarta como destino turístico de alto nivel.

Todo empezó en el último año de gobierno de Ney Manuel González como gobernante del estado.

La señora Águeda Galicia, muy preparada para defender a los trabajadores de Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado y los municipios, trabajó hasta enterarse que tanto el estado de Nayarit, como los municipios, tienen capacidad económica para ofrecer y pagar mejores salarios y mayores prestaciones.

No logró Ney enamorarla con cargos municipales, fue representante popular en el Congreso del Estado, representante popular en el Congreso de la Nación, pero no dejó de luchar sindicalmente. No le llenaron los cargos y por supuesto los salarios que se pagan a ese nivel. Su amor para defender los derechos de los trabajadores, no la hicieron perder el piso con esos favores a su persona. Su liderazgo se fortaleció, la crisis de esos siete años ha estallado ahora con el paro y bloqueo de la carretera 200 a la altura del crucero de Mezcales.

El gobernador no aportó soluciones, las manifestaciones de los trabajadores fueron cada vez más fuertes hasta este momento cuando ya le va a costar mucho dinero y enorme esfuerzo para terminar con el bloque en Bahía de Banderas y lo que se puede venir en la Carretera Internacional y en la autopista Tepic-Guadalajara.

Las consecuencias para el estado, como productor de productos del campo, como son el aguacate, la sandía, el mango, más los artículos que se cosechan para exportaciones a los países asiáticos, crearán el colapso económico para Nayarit y para México. Además del problema para el estado de Nayarit como aportador de divisas a través del turismo.

Sin dejar de contar que en todo el estado hay empresas de bienes raíces que han invertido en Riviera Nayarit, del río Ameca, hasta la frontera con Sinaloa.

Se ha desestimado a los trabajadores del estado y los municipios, no se han buscado soluciones con las consecuencias que hoy se hacen presentes al interrumpirse el tránsito de toda clase de vehículos para llegar de uno al otro lado del río.

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EMERGENCIAS

En estos días de paro sindical, ya se han dado casos dramáticos. Por ejemplo el día primero de mayo, cientos de vehículos de transportes básicos se quedaron sin poder llegar a Puerto Vallarta.

Básicos en el servicio a hospitales. Un cargamento completo para personas con problemas respiratorios, para surtir hospitales y enfermos, estuvieron por más de nueve horas sin llegar a su destino.

El oxígeno es básico para ese tipo de enfermos, este producto se surte a enfermos tanto de hospitales como a quienes en su casa reciben el servicio, en Puerto Vallarta, Cabo Corrientes y Tomatlán.

Hubo necesidad de la intervención de elementos de tránsito federal, para que les permitieran el paso, lo mismo a las ambulancias que cubren el servicio en esta carretera, vital para la comunicación con todo el occidente de México.

El gobernador cumple con su último año de gobierno, podría tirarse en la hamaca y esperar que el siguiente gobernador se quede con el problema.

Mas es urgente el llamado del Gobierno de Enrique Peña Nieto para buscar una solución.

Siete años son muchos para que continúe el problema sindical. Los trabajadores no van a ceder sus derechos sindicales. No se ve forma de una rápida solución, de tal suerte que la intervención de la Secretaría del Trabajo es ya urgente.

Los municipios poco pueden y hacen en forma individual. El problema es del estado de Nayarit y ahora por supuesto, también del gobierno federal.