Salarios cicateros

Por J. Mario R. Fuentes (*)
Jose.reyes@univa.mx

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Los sindicatos, calamidad del siglo pasado endosados a éste con salarios de hambre.

Recuerdo las consignas de los telefonistas de Francisco Hernández Juárez a grito partido por la Avenida Reforma para llegar al Ángel de la Independencia, esos trabajadores que huyeron del barco priista cuando crujió en las postrimerías del nuevo siglo al advenimiento de la alternancia.

Llegó la llamada democracia sindical, la que celebra separada del sindicalismo tradicional en el pasado Día Internacional de los Trabajadores. Independientes de los que han hecho una terrible secta política manipuladora y poco eficiente para defender los intereses gremiales aunque en ambos casos la democracia ha sido la gran ausente; la imposición de líderes a conveniencia priva en el sindicalismo mexicano.

El Sistema Político Mexicano no puede entenderse sin el sindicalismo, su soporte y aparente razón de ser; tampoco el incremento de pobres por causa de los bajos salarios. “El salario mínimo ha registrado una caída del 67 por ciento en los últimos 40 años” (INEGI).

A partir de esto el doctor Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la Ciudad de México llamó a incrementar el salario, aunque debo reconocer el mensaje político de Mancera como arranque de su precampaña a la Presidencia de la República, un poco amañada y egocéntrica, él sabe que con los poco más de 12 pesos de incremento al actual no se resuelve el problema de 51 millones de mexicanos en la pobreza alimentaria.

Un mexicano trabaja un promedio anual de 2,226 horas y obtiene un ingreso familiar de 12,850 dólares por año, mientras en los países OCDE los trabajadores laboran 1,765 horas con un promedio de remuneración de 23,938 dólares al año por familia.

Da pena exponer esta situación. Desde una perspectiva económica podría explicarse en razón de la baja productividad de los trabajadores mexicanos y su falta de sofisticación de ésta de acuerdo a la OCDE… la productividad de un trabajador mexicano es de 19%, mientras que la de un irlandés es de 23%. Esto implica que se necesitan cinco mexicanos para producir lo mismo que un trabajador de Irlanda, considera el Centro de Investigación para el Desarrollo, AC (CIDAC), en su estudio “La productividad en México… En términos monetarios, un mexicano produce 344,916 pesos al año, mientras que un irlandés produce 1.7 millones de pesos en el mismo periodo”.

La vida sindical no la han disfrutado los obreros, los dirigentes y allegados (incondicionales) han gozado de todo conjuntamente con los políticos en ápocas de campaña; esto sumado a la inseguridad y corrupción, lo cual ha frenado el crecimiento económico, salarios y tal vez en una atapa no muy lejana las pensiones de jubilados; apoyos a ciudadanos de la tercera edad y demás prestaciones que ahora están sostenidas con palillos; no bastan los paliativos son necesarias acciones concretas.

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(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, columnista.  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República,  se integró a la Univa en 1989 como catedrático investigador, cofundador del IDEO-UNIVA; obtuvo el grado de Maestro en Educación, actualmente es coordinador de Comunicación y Publicaciones  y del  Consejo Universitario de esta Casa de Estudios en Puerto Vallarta.