Gente PVPlumazos

Guerra dialéctica

Como en cada periodo de elecciones, indigna sobremanera escuchar a los candidatos engañar a los pueblos indígenas y grupos vulnerables con ideas utópicas.

.

Por Carmina López Martínez
arizbeth.lopez@univa.mx

.

Desde su cómodo lugar de esparcimiento, políticos y líderes mundiales lanzan diatribas, en espera que su rival tenga la cortesía de ofrecerles la razón.

Reducir, sojuzgar, perpetrar y otros conceptos son golosinas para los personajes más excéntricos por sus decisiones. Por cierto, Kim Jong-Un coincide con otros líderes mundiales su deseo por “convertir en cenizas” a los Estados Unidos de América, esto los convierte en personajes controversiales y peligrosos para las millones de personas que radican en ese país americano, incluso para las naciones pacíficas –al exterior- como México.

La provocación impulsó a Donald Trump para entrar en la guerra dialéctica –por ahora-, a la cual se integran otros personajes, vicepresidentes, militares, secretarios de Estado y espías. En medio del combate epistolar está la sociedad, a su lado los profesionales del periodismo indagando, hurgando en archivos encubiertos para exponer a los infractores de la paz mundial.

Aquí en Tierra Azteca también los mexicanos padecemos una guerra dialéctica. Por desgracia, más que propuestas reales, los ‘dimes y diretes’ forman parte de las campañas políticas, si no me cree, revise los titulares –no hace falta leer la nota completa- de los periódicos nacionales o locales, en particular del Estado de México, allá donde los crímenes se acumulan, las mujeres padecen, fallecen y la violencia vigila las calles día y noche.

Para rematar, la semana pasada fue transmitido el primer debate de los candidatos a la gubernatura al Edomex; un completo desorden, un acontecimiento calamitoso, una burla total al tiempo de los mexiquenses y del auditorio que mostró interés en escuchar a los diferentes candidatos.

Sobre tres temas se llevó a cabo el dicho debate: seguridad pública y justicia; combate a la corrupción; y desarrollo social. Se dispusieron 90 minutos para el evento. No fue necesario ver el rostro de los participantes, bastó escuchar cómo despotricaban y alzaban juicios en contra de los partidos. El choque de colores partidistas dibujó un arcoíris maquiavélico en la memoria de todos los que escucharon sus estulticias.

Falta poco para ver en las pantallas –sin excepción de ningún aparato electrónico- a los contendientes a la Presidencia de la República Mexicana; engalanados con atuendos de marcas prestigiosas o simulando empatía con el pueblo, vistiendo con ropas regionales, simples a la vista pero diseñados por artistas de la moda internacional.

Como en cada periodo de elecciones, indigna sobremanera escuchar a los candidatos engañar a los pueblos indígenas y grupos vulnerables con ideas utópicas. Esos políticos sátrapas van de plaza en plaza manifestando su enojo por los partidos contrarios, prometiendo resolver los problemas económicos de las familias, regalando camisetas, lonas y cilindros para el agua, como si fueran comestibles. ¡La gente lo que requiere son alimentos!

No compartí ningún comentario de políticos porque es alimentar su egocentrismo, además haría mella en la inteligencia de ustedes mis estimados lectores. Bastante fue recordar los actos antipatrióticos que hacen disque nuestros servidores públicos.

Hace falta estómago de acero para tolerar tanta injusticia; ese mal invade otras esferas sociales, es una pandemia verbal y global; la mayoría chismes sin fundamentos o verdades imperdonables. Juzgue usted y decida con base en la razón y de frente a la verdad.

.

*Comunicóloga, responsable del área de difusión institucional de la UNIVA Plantel Puerto Vallarta.