El Lago de Tos-Cano

Brincó de un hueso a otro hueso
y en el aire se detuvo;
hay grillos que tienen madre,
pero este ni madre tuvo
Sucedió un diez de mayo,
cuando a mamá se festeja;
pero el grillo chapulín
ni se acordó de su vieja.

–Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso.
–Déjame, mamá que estoy
vacacionando del hueso
y si me levanto ahora
hasta podría perder peso.

–Hijo mío, por favor,
que ya has dormido bastante.
–Déjame, mamá, que soy
del pueblo representante,
en sueños lo represento
y así lo saco adelante.

–Hijo mío, por favor,
te tienes que levantar.
Hoy es el día de las madres
y a mamá hay que festejar.
Dame un abrazo, hijo mío,
y otra vez vuelve a roncar.