Empresa FamiliaGente PV

Los objetivos, el faro que ilumina el camino de una empresa familiar

Los objetivos, son los resultados que una empresa familiar pretende alcanzar en un periodo y a través del uso de los recursos con los que dispone o planea disponer.

.

Por: C.P.C. y M.I. José Mario Rizo Rivas

.

“Sin objetivos y planes para llegar a ellos, eres como un barco que ha zarpado sin destino”.
Fitzhugh Dodson.

.

Los objetivos, son los resultados que una empresa familiar pretende alcanzar en un periodo y a través del uso de los recursos con los que dispone o planea disponer. Establecerlos es esencial para el éxito de cualquier empresa, pues éstos establecen un curso a seguir, y sirven como fuente de motivación y de guía para los miembros de la misma.

.

Otras ventajas de establecer objetivos para una empresa son:

  • Permiten enfocar esfuerzos hacia una misma dirección.
  • Sirven de guía para la formulación de estrategias.
  • Ayudan a identificar las áreas o actividades para la asignación de recursos.
  • Sirven de base para la realización de tareas o actividades.
  • Permiten evaluar resultados al comparar los resultados obtenidos con los objetivos propuestos y, de ese modo, medir la eficacia o productividad de la empresa, de cada área, de cada grupo o de cada trabajador.
  • Apoyan a coordinación, organización y control.
  • Generan participación, compromiso y motivación y, al alcanzarlos, generan satisfacción.
  • Revelan prioridades.
  • Producen sinergia.
  • Disminuyen la incertidumbre.

Para que los objetivos de una empresa familiar permitan obtener los beneficios descritos anteriormente, deben contar con las siguientes características:

Medibles: Deben ser mensurables, es decir, ser cuantitativos y estar ligados a un límite de tiempo. Por ejemplo, a diferencia del objetivo “aumentar las ventas”, un objetivo medible sería “aumentar las ventas en un 30% para el año 2017”. Sin embargo, es posible utilizar objetivos generales como el de “aumentar las ventas”, pero siempre y cuando éstos estén acompañados de objetivos medibles que en conjunto permitan alcanzar los generales.

Claros: Deben tener una definición clara, entendible y precisa. No deben prestarse a confusiones ni dejar demasiados márgenes de interpretación.

Alcanzables: Deben ser factibles. Deben estar dentro de las posibilidades de la empresa familiar, teniendo en cuenta la capacidad y los recursos (humanos, financieros, tecnológicos, etc.) con los que cuenta, así como la disponibilidad del tiempo necesario para cumplirlos.

Retadores: Deben ser desafiantes (aunque realistas). No deben ser algo que de todas maneras sucederá, sino algo que signifique un desafío o un reto. Objetivos poco ambiciosos no son de mucha utilidad ni proporcionan mayor motivación, aunque objetivos fáciles al principio pueden servir de estímulo para no abandonar el camino apenas éste se haya iniciado.

Realistas: Deben ser realistas y razonables. Deben tener en cuenta las condiciones y circunstancias del entorno en donde se pretenden cumplir, así como la capacidad y los recursos de la empresa. Por ejemplo, a diferencia del objetivo “aumentar la utilidad de operación del 15% al 40%  en un mes”, un objetivo realista sería “aumentarla del 15% al 25% en un año”.

Coherentes: Deben estar alineados y ser coherentes con otros objetivos y con la visión, la misión, las políticas, la cultura y los valores de la empresa familiar.

.

Tipos de objetivos

Existen diferentes tipos de objetivos en una empresa familiar, los cuales pueden ser clasificados de acuerdo a su naturaleza, jerarquía y alcance de tiempo.

De acuerdo a su naturaleza, los objetivos se clasifican en:

  1. Objetivos generales

También conocidos como objetivos genéricos, son objetivos basados en expresiones generales o genéricas. Algunos ejemplos de objetivos generales o genéricos son:

  • Ser la empresa líder del mercado.
  • Incrementar las ventas.
  • Disminuir los costos y gastos.
  • Generar mayores utilidades.
  • Obtener una mayor rentabilidad.
  • Lograr una mayor participación en el mercado.
  • Ser una marca líder en el mercado.
  • Ser una empresa socialmente responsable.

Dentro de los objetivos generales se encuentra la visión de la empresa, la cual es el principal objetivo general que persigue una empresa.

  1. Objetivos específicos

Son objetivos concretos expresados en términos de cantidad y tiempo. Los objetivos específicos son necesarios para alcanzar los objetivos generales. Algunos ejemplos de objetivos específicos son:

  • Aumentar las ventas mensuales en un 5%.
  • Vender 15 000 tipos de productos en el año.
  • Generar una utilidad neta mayor al 15% sobre las ventas netas en el ejercicio 2017.
  • Obtener un ROA anual del 25%.
  • Lograr una participación de mercado nacional del 10% para el segundo semestre del año.
  • Aumentar la eficiencia de la producción en un 20% para el próximo año.
  • Aumentar el número de la platilla laborar en un 20% anual.
  • Reducir el nivel de ausentismo de los trabajadores en un 3% antes de finalizar el año.
  • Adquirir 3 nuevos Tracto-camiones.
  • Abrir 5 nuevos puntos de ventas antes del cierre del año.

De acuerdo a su jerarquía, los objetivos se clasifican en:

  1. Objetivos estratégicos

También conocidos como objetivos organizacionales, son objetivos que consideran a la empresa familiar como un todo y que sirven para definir el rumbo de ésta. Son formulados por los dueños, altos directivos o el consejo de administración de la empresa. Normalmente son generales y de largo plazo. Cada objetivo estratégico requiere una serie de objetivos tácticos.

  1. Objetivos tácticos

Son objetivos que se dan a nivel de áreas o departamentos. Son formulados por los directivos o los gerentes de la empresa. Normalmente son de mediano plazo. Se establecen en función de los objetivos estratégicos. Cada objetivo táctico requiere una serie de objetivos operacionales.

  1. Objetivos operacionales

Son objetivos que se dan a nivel de operaciones. Comprenden las tareas o actividades de cada área. Son formulados por los gerentes de áreas o los administradores. Normalmente son específicos y de corto plazo. Se establecen en función de los objetivos tácticos.

De acuerdo a su alcance de tiempo, los objetivos se clasifican en:

  • Objetivos de largo plazo: Se formulan generalmente para un periodo de cinco años y tres como mínimo.
  • Objetivos de mediano plazo: Se formulan generalmente para un periodo de uno a tres años.
  • Objetivos de corto plazo: Se formulan generalmente para un plazo no mayor de un año.

A manera de conclusión tengo algunos consejos para compartir relacionados con el uso de objetivos:

Se deben establecer objetivos generales, pero siempre y cuando éstos sirvan de referencia para establecer objetivos específicos. Establecer solamente objetivos generales puede generar confusión y falta de conciencia de hacia dónde realmente se quiere ir. Siempre es necesario acompañarlos con objetivos específicos.

  • Es necesario establecer objetivos para la empresa en general, para cada área o departamento, y para cada equipo de trabajo. Los objetivos para cada equipo se establecen en función de los objetivos de cada área, y los objetivos de cada área se formulan en función de los objetivos de la empresa. De igual forma, los objetivos de un área o departamento deben ser coherentes con los objetivos de otras áreas o departamentos. Por ejemplo, no sería coherente que producción establezca como objetivo aumentar el número de productos fabricados si el área comercial no cuenta con los recursos necesarios para vender los productos adicionales.
  • Los objetivos deben ser comunicados en todos los niveles de la empresa. Se les debe comunicar y hacérseles recordar permanentemente a quienes corresponda. Es necesario establecer prioridades al momento de cumplir los objetivos. Se deben cumplir primero los objetivos más importantes, relevantes o urgentes, y dar prioridad a los objetivos estratégicos antes que los tácticos, y a los tácticos antes que a los operacionales.
  • Los objetivos no deben ser estáticos. Se debe tener la suficiente flexibilidad como para adaptarlos a los cambios inesperados que podrían suceder en el entorno como, por ejemplo, los cambios repentinos en el mercado o en las necesidades o preferencias de los consumidores como producto de nuevas tendencias o modas.
  • Finalmente una vez establecidos, los objetivos deben ser revisados periódicamente para asegurarse de que aún sigan estando vigentes a las condiciones del entorno, o alineados con los resultados que pretende alcanzar la empresa familiar, y cambiarlos o modificarlos en caso de ser necesario. Sin embargo es recomendable tener en la mente la recomendación del sabio Confucio antes de hacer cualquier cambio de objetivo. “Cuando es obvio que las metas no se pueden conseguir, no ajustes las metas; ajusta los pasos para conseguirlas”.