Pobreza y trabajo, entre las prioridades

Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
direccion.vallarta@univa.mx

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Se requieren respuestas, los ciudadanos  desean conocer cómo se saldrá de este laberinto creado por problemas laborales y de pobreza que han ido creciendo; nada sacará de la zozobra si no es la definición de soluciones a corto y largo plazos.

Cifras oficiales, llega a los 57.7 millones de pobres, ahora si lo vemos en el terreno multidimensional encontramos a 52 millones solamente. Las necesidades de esta población no se mitigan, la canasta básica con más de la mitad de sus productos inaccesibles.

Por otro lado la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha reportado que más de 200 millones de desempleados derivado de los 3.4 millones de personas que quedarán cesantes en estos tiempos en México es propicio reflexionar sobre los resultados obtenidos y buscar alternativas ante la problemática, la cual de alguna forma hace crecer la pobreza.

Me parece importante evitar el daño a las estructuras socioeconómicas, educativas y culturales que todo esto les produce con una corrupción a cuestas, la cual ha frenado  en los últimos 15 años el crecimiento económico de México que registra un mínimo, se acercó al 1.5 per cápita solamente. Me gustaría mencionar que un estudio realizado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dio a conocer que uno de cada cuatro adultos mayores (25%) en México recibe pensión por sus años de servicio laboral en retribución a lo que fue su vida productiva.

Diversas instituciones laborales dieron a conocer a través del Foro Económico Mundial (WEF) según estudios estructurales en el contexto  internacional que México, no obstante su Reforma Laboral, cayó 11 sitios en el aspecto de la competitividad mundial, una vez promulgada ésta por la actual administración.

En este sentido lo preocupante para la nación es el desempleo, la carestía y la inseguridad pública confirman que estamos muy lejos de la meta planteada para otorgar empleo suficiente a la población demandante. La OCDE reportó al iniciar el presente año 2 millones 307 mil desempleados. Esto sobre la recuperación anunciada por el gobierno de nuevas fuentes laborales, además de una creciente inflación.

Basta ver cómo otros hacen lo que nos corresponde, dejamos decisiones en manos de  sujetos irresponsables que al final solamente se retiran de la escena política y dejan a la sociedad en la incertidumbre al creer que solucionaron los problemas; la participación de las personas conscientes es un aliciente formidable en estos momentos, sumamente necesaria.

Una interesante investigación denominada “Las Nuevas Tendencias en el Empleo: debates y escenarios” de la connotada doctora Graciela Bensusán presentada en el seminario Universitarios de la cuestión Social de la Máxima Casa de Estudios de México (UNAM) analiza escenarios y sus proyecciones sobre la creación y destrucción de empleos y ‘reproduce varias fuentes que consideran que para el año 2030 la destrucción de empleos alcanzará a varios países, incluyendo el nuestro, entre 40 y 50 por ciento, mientras que se crearán aproximadamente dos millones de empleos. Las áreas más afectadas en nuestra región serán la industria manufacturera, de la construcción, la minería y las funciones administrativas y de soporte’.

Tengo claro que la sociedad en general tiene deseos de ver resultados en los ámbitos del combate a la pobreza, frenar el desempleo, en la educación, detener la inflación y un mejor manejo de la economía nacional. Las encuestas más recientes solicitan avances significativos al respecto, sin perder de vista las soluciones a pobreza y trabajo, entre las prioridades.

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(*) Director de la UNIVA-PV.