Así piensan los jóvenes

Por Nacho Cadena

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Tuve oportunidad de participar en un acto académico de graduación de arquitectos en Guadalajara. Una joven de 23 años le tocó representar a su generación en el discurso oficial de este acto. Lo que dijo, me llegó al alma y por eso te lo comparto. Esto fue lo que dijo la joven mujer:

“Hola, ¿qué día tan importante, no? Hoy cerramos, hoy acabamos esta etapa. A lo largo de nuestra vida hemos pasado por una serie de preguntas a resolver como: ¿qué quieres ser de grande?, ¿qué vas a estudiar?, ¿qué vas a hacer de tu tiempo?, ¿ya vas a trabajar?, ¿cuándo te vas?, ¿estás listo? Y ahora la pregunta que sigue es ¿cómo vas a devolver al mundo lo que sabes, todas las oportunidades, todas las experiencias, como voltear y regresarlo a la sociedad?

“Empezamos la etapa donde cada decisión que tomas te va nutriendo poco a poco, donde todas tus acciones dependen solamente de ti, donde tenemos que aplicar todo lo que hemos aprendido en nuestra vida diaria.

“El haber finalizado nuestros estudios profesionales hoy no es solo un logro es un compromiso. El cual no solamente es personal sino que fundamentalmente tenemos este compromiso hacia la sociedad, hacia tu ciudad, hacia tu comunidad, y por eso si te gradúas de esta institución es para que hagas lo mejor no solo por ti, si hazlo para superarte claro, pero estamos aquí para hacer un bien común, no es un triunfo personal porque tienes la capacidad de hacer un cambio social, porque ser profesionista implica que vas a trabajar en tu ámbito por el lugar en el que vives y por las personas con las que vives. No es el término, no llegamos a una meta sino que llegamos al principio, al comienzo de esta nueva tarea.

“La importancia de la universidad no está basada en la cantidad de información aprendida o en las calificaciones; sino en la cantidad de experiencias, la empatía ganada, trabajo en equipo, los trabajos multidisciplinarios, en conocer otros ámbitos del conocimiento no necesariamente los académicos.

“Construir la realidad es una tarea que se tiene que hacer en conjunto y creo que el ITESO nos ha enseñado justo eso, a vivir en comunidad. Tenemos la oportunidad de ser agentes de cambio. De re aprender que necesitamos a los demás para poder lograr nuestras metas y que al trabajar con gente que piensa de manera diferente a ti los resultados son sorprendentes.

“La carrera de arquitectura te otorga un millón de posibilidades, muchas maneras de incidir en tu entorno, el reto que se nos presenta es la capacidad para volver a imaginar soluciones que estén orientadas hacia el crecimiento racional, basado en la renovación de los tejidos sociales y urbanos, donde se aporten nuevos usos y programas que ayuden a crear conciencia para así generar bienestar.

“Creo que podemos aprovechar el día de hoy para dar todas las gracias merecidas y que no hemos podido dar.

“Gracias a nuestros maestros, por enseñarnos a ver, bueno a observar de maneras distintas, a poner atención, a fijarnos en los detalles, que sí puede ser posible tener una muy buena clase después de la hora de la comida; nos enseñaron que la crítica no es hacia ti, si no hacia el producto que realizaste, a releer tus láminas porque Photoshop no tiene corrector ortográfico, a que siempre se puede hacer un cambio, no importa que tan cerca estés de la entrega, a proponer, a siempre seguir haciendo ajustes y también por enseñarnos que en algún momento tienes que terminar.

“Gracias a nuestros compañeros por convertirse rápidamente en amigos por los trabajos en equipo, las desveladas, por ser tan buenos que te daban ganas de ser mejor, por las maquetas quemadas, por las fiestas, por acabar los semestres en el hueco, por las veces que nos hicimos compañía en la madrugada, por la competencia y las alianzas.

“Gracias al personal del ITESO que se aseguró que todos los días asistieras a la universidad más bonita de todas, gracias por los jardines, por tener todo reluciente, por el material prestado, por aguantarnos cuando nos convertíamos en zombies durante los finales, por cuidar nuestras cosas perdidas, por pasar por nosotros al tren todos los días, por los buenos días.

“Gracias a nuestros padres y nuestros familiares por el tiempo, por el dinero, por la paciencia, por la comida caliente, los rides, por las desveladas, porque nos dejaban tener toda la casa tirada con material durante todas las entregas, por los viajes, por los libros. Gracias.

“Hoy cerramos un ciclo, la etapa de ser adultos light, esta etapa donde tuvimos una probadita de lo que es el mundo real donde tuvimos el tiempo de aprender y de compartir, de conocer a personas interesantes, de enfrentarte a diferentes realidades, de las mejores fiestas y las muy buenas historias. Ahora toca abrir un ciclo nuevo, donde podemos volver a intentarlo, si es que lo creen necesario, ahora toca aprender a prueba y error. Y si al final todo salió mal, siempre podemos volver a estudiar. Y volver a intentarlo otra vez”.

¿Y LOS ADULTOS?

Te lo dejo a tu consideración.