“Inauguraciones basura”

Por Gregorio González Cabral

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Aunque  los vea,  no  les  crea  a los  políticos,  tampoco  cuando  estén  en la  movida  ciudadana  de  cortar listón, inaugurar  obra.

Acuérdese  de platicar  cuando el Señor Presidente   “inauguró”  la  autopista  Salamanca-León.  Gran  mitote. Discurso  característico de “contemos  también  lo bueno”.  Pero  unos  periodistas  se quedaron  porque  querían  ir  a   León  a   comprar   zapatos.  Descubrieron  que  la autopista  inaugurada  tenía   entrada,   pero  no salida.  Había  sido una pre-pre-pre-anteinauguración.

¿Hospitales  inaugurados  que el día siguiente  vacían  de  camas,  aparatos,  equipos,  mobiliario  y  hasta  ollas  de  la  cocina,  después  del   recorrido  oficial?  Abundan.  En Chiapas hay más  de  30  de  esos.  Inaugurados,  vacíos,  sin  funcionar.  La  periodista  Margarita  Vega  acaba de encuerar  al  gobierno  de   Chiapas y al  secretario  Narro  que se presta  para  esa   burla, farsa   tan  parecida  a  la “electoral”.

¿Por qué lo hacen?  Para  presumir y robar. ¿Para  qué  más?

Exhiben,  fotografían,  supervisan, equipo  “moderno”, “tecnología  punta”, mobiliario hospitalario,  equipamiento para  la  preparación  de alimentos,  climatización adecuada  a la  región,  capacitación  de personal,  jardinería, integración  al   paisaje  urbano,  esterilización,  salas de   emergencia, etc., etc., etc. ¿Cuánto  cuenta  eso?  Un  dineral. Compran y pagan una  vez  por  todo eso, luego  se  roban treinta  veces   eso,  con solo   construir  cascarones  que  en  seguida  abandonarán, en  pasando  la  “inauguración de infraestructura”, como  le dicen.

Vulgar  “cultura  de  la  corrupción”.

“Inauguraciones basura”,  de políticos   populistas   engañabobos.

En la “Capilla de  Jesús”, de  Guadalajara,  todavía  presumen que  corrieron a  Enrique  Alfaro  cuando  estaba en una  de  esas “inauguraciones basura”,  dizque  entregándoles   un  cochinero de obra   que ante  las protestas  están  reparando porque  ni a simple  vista   aguantó  la inauguración.

¡Ah  esos  políticos basura!