Consejos de una abuelita modernaGente PV

Costumbrismo

Eduquemos a nuestros divinos Ángeles Terrenales con grandes dosis de respeto, mucha paciencia, amor infinito, sobre todo con nuestro ejemplo digno.

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Por un México mejor

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Nuevamente fui a la farmacia y me topé con una “adulta menor“, de no más de trece años comprando “la pastilla para el día después“… y la farmacéutica le preguntó por qué otra vez esa compra, y  ella sólo contestó, que la necesitaba…

Como no es una pastilla “controlada”, a pesar de que le dijo que no se debería tomar tan seguido… La criatura al parecer la tomaba por costumbrismo…   ¡Y, se la vendió como si estuviera comprando dulces!… ¿Y los padres?…

¡De seguro trabajando por costumbrismo, para dar lo “mejor“ a sus hijos!, o sólo para sentirse realizados… Olvidando que ellos son los únicos “responsables” de su educación y de las acciones desatinadas de sus progenitores…

Recuerden que por lo menos de 0 a siete años, es cuando aprenden en familia con su ejemplo positivo… ¡Lo más esencial de una buena educación para poder triunfar en la vida y lograr ser por costumbrismo, un ciudadano digno, responsable, justo, respetuoso y cabal, que tanto necesita nuestro vejado país, para evitar caer nuevamente bajo el yugo de personas egoístas, oportunistas, alevosas, injustas, corruptas e inhumanas  (sólo ver el maltrato de nuestra bella y recia raza de bronce en: minas, cultivos, maquiladoras, hoteles, etcétera, robadas a nuestra nación por de ésos políticos corruptos que ya lo hacen por costumbrismo y sin ningún cargo de consciencia porque están amparados por esas Nuevas Leyes y su Fuero)… ¡Para venderlas a los podero$o$ extranjero$!…

Aunque no lo crea, nuestro cuerpo a pesar de ser una máquina perfecta, y de que les han metido desde temprana edad en las escuelas, la errónea educación sexual (pues parecen huérfanas las criaturas de éstas nuevas generaciones) y la idea de que  como el cuerpo es suyo, pueden hacer lo que quieran con él, desde masturbarse, hasta tener relaciones sexuales con él, la, o los elegidos, para poder desfogarse con quien quieran, vivir felices y sin traumas ancestrales… Aunque el día de mañana ese cuerpo por costumbrismo, se convierta en adicto sexual, sin amor, dignidad ni respeto, ni para con el mismo…

Sin embargo, se les olvidó comunicarles a los adultos menores, que para que les dure hasta la vejez en óptimo estado… ¡Hay que cuidarlo como  si fuera un automóvil nuevo!… Porque si desde que lo sacan de la agencia lo corren en forma irresponsable a toda velocidad, olvidando la revisión, el cambio de aceite, chequeo del motor y kilometraje, que por costumbrismo debe hacerse, ¡corre el peligro de desvielarlo y tener una gran pérdida!

Muchas veces, los adultos menores primerizos, para tener relaciones sin inhibiciones comienzan a beber licores adulterados (de lo más barato), y después de tenerlas, para sentirse más adultos realizados, fuman, y de esa inocente sesión, comienzan con el hábito que se puede convertir en costumbrismo… ¡Pero si resulta una nueva vida o alguna enfermedad venérea, como no les tienen confianza a sus padres, se pueden acostumbrar a las drogas o erróneos consejos que sus amigos les den, ¡para olvidarse sus problemas!

Para evitarles tantas tragedias futuras a esos divinos e inocentes ángeles terrenales… ¿Por qué no mejor educarlos en el respeto, la abstinencia, y con  actividades propias de la niñez (deporte, arte, convivencia familiar, sin tanta tecnología y televisión sin vigilancia donde por desgracia la pornografía y agresividad, se exhibe sin respeto alguno, a todas horas; y después esas divinas criaturas por costumbrismo, llegan a perder la noción entre el bien y el mal; haciendo cosas malas que parezcan buenas y tengan acciones buenas que se las tomen mal, y sus “maravillosos amigos“, las suban por internet, a nivel mundial… ¡Repercutiendo y afectándoles para toda su vida futura!..

¡Cuántos adultos menores, con tantos problemas de mayores, prefieren terminar prematuramente sus vidas, por no poder soportar tanta carga emocional!… Pues sin querer, con tanta información y conocimientos adquiridos, sin pedirlos… Por desgracia, la sociedad putrefacta los han convertido en “ancianos menores“, que como han probado de todo, ¡ya nada les llama la atención en sus frágiles, tempranas e inmaduras vidas!…

Mejor, todos los que tenemos la dicha de ser padres, eduquemos  a nuestros divinos Ángeles Terrenales  con grandes dosis de respeto, mucha paciencia, amor infinito, sobre todo con nuestro ejemplo digno; para que se convierta en costumbrismo, el practicar libremente, una educación responsable con abstencionismo, que les servirá para pensar con cordura y así se evitarán tantas cargas emocionales y grandes tragedias, en ese futuro incierto que se les espera.

¡Que Dios nos ayude, guíe y dé la sabiduría necesaria, en esa hermosísima misión!

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Cariñosamente Ana I.