El bienestar social tiene soporte en la seguridad integral

Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
direccion.vallarta@univa.mx

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En un interesante documento denominado “Los Retos de la Seguridad” encontré muchos puntos de coincidencia con lo que he expresado en varias de mis colaboraciones publicadas en este medio informativo con 39 años de estar en la preferencia de los que habitamos y visitantes a este bello puerto turístico.

Pues bien, he sostenido con preocupación que los índices de inseguridad se han incrementado; con actos que van en todos sentidos y ampliamente conocidos por los mexicanos. Es verdad lo que se menciona en ese valioso comunicado de la Coparmex: ‘es preciso atender los temas estratégicos para el país, uno de los cuales sin duda es resolver y abatir el clima de inseguridad que se refleja en altos costos para las personas, las familias y las empresas’. Esto hará posible ‘alcanzar un verdadero bienestar y también para retener inversiones y captar nuevos capitales que permitan que México financié proyectos productivos y con ello se creen empleos de mayor calidad y mejor remunerados’.

En este sentido he mencionado también que la corrupción está imparable, lo cual ocasiona deterioro significativo a la imagen del país y deteriora la economía, se convierte en problema estructural al significar cifra arriba del 9 por ciento de daño al PIB nacional. Esta situación antiética causa malestar a la población y organizaciones sociales la han señalado con insistencia, tal es el caso de la Coparmex con su programa “Yo no doy mordida” expuesto e impulsado desde la Univa de la cual me honro en ser su director.

Es obligación de los ciudadanos estar alertas y alzar su mano para apoyar propuestas claras con sus respetivos objetivos realizables ante las problemáticas nacionales, sobre todo de aquellos millones de mexicanos que menos tienen, cuidar que los programas sociales se mantengan y se realicen los recortes anunciados, para el año entrante se hagan apartados de actos corruptos, quitar lo que no ha funcionado como se esperaba, es un anhelo permanente.

En el documento, “Los Retos de la Seguridad” al que me he referido encuentro un mensaje significativo en el sentido que desarrolla, de los muchos que contiene, dice con toda verdad: “tampoco podemos perder la capacidad de indignación ni mucho menos acostumbrarnos a este tipo de crímenes como algo cotidiano de nuestro país. Esta lastimosa realidad requiere con urgencia que todos aportemos a una serie de análisis sobre los cambios estructurales y tácticos que se necesitan en México en materia de seguridad. Reiteramos que el modelo de incorporación de las tareas de seguridad que se concentraron en la Secretaría de Gobernación debe de ser revisado a fondo. Diversos analistas y expertos han puntualizado que se cometieron algunos errores de diseño y que éste modelo debe de ser revisado de nueva cuenta”.

Me gustaría recordar los señalamientos del licenciado César Camacho Quiroz en la ceremonia del centenario de la Carta Magna de la cual expresó es el soporte de respeto para todo acto de libertad y justicia, ese máximo marco legal es vigilante de la vida nacional en la legalidad, en la armonía y la paz para tener la confianza que garantiza el sustento de progreso y desarrollo, palabras más menos, el legislador enalteció a nuestra Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, en su justa dimensión. Este es, me parece uno de los compromisos centrales para lograr ámbitos de justicia en un macizo sólido de voluntades contra la inseguridad y la corrupción; es sumamente necesaria la normatividad para la acción de todos los cuerpos de seguridad, la localización inmediata de aquellos que desestabilizan la paz de México y lograr a partir de los acuerdos legislativos la comprensión de que El bienestar social tiene su soporte en la seguridad integral.

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(*) Director de la UNIVA-PV.