El futbol apesta… y no a pie de atleta

Ángel María Villar.

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Por Gregorio González Cabral

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¡Rediez!  ¡Reaveinte! Que han puesto preso  a  Su Señoría, el  Presidente  de la  Federación Española  de  Futbol, para  investigarlo por   corrupción.

La  Guardia Civil  le  cayó  a  don Ángel María  Villar y  luego fue  por el   vicepresidente  de  la misma  federación, por  el  presidente de  la Federación Tinerfeña de  Futbol  y  por  el hijo  de  Villar,  un experto  en derecho, acusado de ayudarle  a hacer sus chuecuras.

Cargos: administración desleal,  apropiación indebida,   corrupción entre  particulares, falsedad  documental y  posible alzamiento  de   bienes.  Para  que no  se  sientan  mal  los grandes  corruptos de  la  FIFA   en  Suiza, aunque  no  se los  hayan  cargado los  del FBI, estos  españoles no cantan  nada  de   mal  las  del   Ruiseñor.

El  negocio chueco, la “movida ciudadana” estaba  en la  contratación de los  “juegos  moleros” de la Selección Nacional Española, donde   Villar   negociaba   contraprestaciones para  su hijo   con quien  tenían  que  contratar,  comprarle o entregarle. También tienen  lo usual: una  sociedad de  a  mentiritas, donde  entran  los  de  la  Tinerfeña, para  desviar lo mal habido.

La Guardia Civil   no sólo está  cateando oficinas  de   las Federaciones,  también despachos  y  domicilios  particulares de  los involucrados. Tampoco  les  van a  enseñar  los  del  FBI  a  los  españoles   cómo tratar a los  dirigentes  del  futbol.

El asunto  lo lleva el  juez  Santiago Pedraz,  de  la Audiencia  Nacional. Allá los  jueces sí funcionan… mientras no se topan con Humberto Moreira, cuyas influencias  los  encueraron feo.

El  tal  Ángel  María  Villar   lleva   años  y años  en la silla.  Se  la  juega con Rafael  Yerena. Entró de presidente la  primera   vez   en  1988  y  desde  entonces  no  ha  soltado,  pese  a   acusaciones  duras  empezando  por las  obvias:  los  árbitros  que allá  también  “son humanos”   y  apestan   no  tanto  como aquí, porque  la impunidad  no  está  tan  extendida,  pero…

Por  supuesto  que  la  Federación  Española,  no   es  cualquier   asunto de la   plebe,  como aquí  con sus   gatos   que antes  pasaron   por  choferes   del patrón.  Allá  es la  Real  Federación Española  de Futbol, no  cualquier   vulgaridad. Y  esa  Real está acusada,  de   entrada    por  malversación,  apropiación indebida, prevaricación  respecto  a 1 millón  200  mil   euros. Que traducidos a  pesos  de  Peña  Nieto,  han   de  ser    como  243 millones.  Una  vacilada    para las  cantidades  que  se   mueven en el futbol, según encontraron en la  Corte  de   Nueva  York, donde  enjuiciaron a los otros  mafiosos.

Conste que Villar  no  es político,  es “ciudadano”. Todas  esas  movidas las  aprendió en el  sano   deporte,  en  el  futbol  soccer  que    jugó  para conocer  los  movimientos desde  a nivel  de  cancha y  en los  secretos  de  vestidor. Ya hemos  visto que   la  gente  de  futbol puede  competirles  en  eso  de   movidas   chuecas  a los políticos   experimentados  que  suponen  conocerlas  todas, pero no  competían por   las  presidencias  de  las  federaciones de  futbol  al  no  saber  que   sus equipajes  se  consideran  o  consideraban  valijas   diplomáticas   y  estos eran viajes y  viajes  a  Brasil,  tanto a  mirar   futbolistas   esclavos  como para  traerse también piedras preciosas sin las  angustias  de las  aduanas.

La movida  ciudadana   del   hijito de  Villar,  el señor  licenciado Gorka, era repetitiva  y hasta   vulgar: el  junior tenía  negocio  en inglés “Sport Advisers”  a donde  tenían que reportarse quienes  contrataban  partidos  “moleros” de la  Selección Española.  Con  Villarcito se  arreglaban  con  los  derechos de imagen  y  retransmisión  de  los  partidos de la  Selección.

Otro de los  detenidos  es el   vicepresidente  de  Villar,  nada  menos   que   el “Hijo Ilustre de  Tenerife”, don  Juan  Padrón   a  quien  igual  se  lo  cargaron.  Ya  traía  otros  escándalos  por  ser  representante de  una firma de ropa  deportiva, socio de un canal  de  televisión y  otros  etcéteras  que  ahora   reverdecerán  en los  juzgados.

¡Y nosotros que  nos  escandalizábamos por  las acusaciones  al  Vasco Aguirre  de  arreglar   juegos! Aprendiz el  pobre  indiano.

Ante  eso  ,peor  se  ven  los corruptos  de   la  FIFA,  multando a  los siempre impunes   mexicanos por   molestarles  a  sus  castos  oídos  el  inocente  grito  que   históricamente  generó Osvaldo  “el  portero chiva”,   de  “Eheheheheh   ¡Putín y Trump!”.  Hipócritas   de  mierda.  Sepulcros  blanqueados.