¿La corrupta FIFA va a ordenarnos qué gritar?

Por Gregorio González Cabral

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Ahora resulta  que aparte de  Trump, también  la  FIFA, la  corrupta   Federación  Internacional  de Futbol  Asociación ,puede  venir a  México a  ordenarnos  qué gritar  y qué   no gritar  en  los  estadios.

Ya no es  sólo  el  crimen  organizado, también  el futbol organizado   se  siente  con  poder  sobre   los  mexicanos  “nacidos   para  callar y obedecer”, para   ordenarles  qué   gritar   después  de   pagar boleto   en su  país   “de  derechos humanos  y  de  libertades”.

Ante  esto: ¿todos  agachados   como  en Los Pinos?

Pues sí.  Siguiendo las  indicaciones  de la  corrupta   FIFA, los  sumisos  acaban  de  ordenar  a   los  árbitros,  algo   mucho  más   que  los “errores humanos” que deben  cometer  cuando juegan sus  equipos, ahora se trata  de  agredir   al público -que  todavía  les paga  por mirar chatarra  extranjera sobre  las  canchas-, corriéndolo de  los  estadios, si   les  da  la gana  de   gritar: Eheheheh  ¡Puuuuto!, cuando despeje   el portero   o  cuando  se  les  hinche  la  barriga   de tanta  cerveza.

¿Y  quién  le dio  poder   a la  corrupta  FIFA,  para   imponernos silencios   en  México?  ¿Tan jodidos  estamos  después  de  lo  de Trump?  ¿Ya  hasta  esa  mafia  de   ladronzuelos   viene  a  mandar sobre  los  mexicanos? Ni  que fueran los  “Zetas”,  ni  que  los  empujaran los gringos  malos, ni que  estuviéramos  tan de  plano  derrotados   como para  no alzarnos  y gritarles: Eheheheheh… Chinguen  a  su…! ¡Vayan  mucho  a silenciar  a quien ya  saben… si  es que  madre tienen!

Dicen los  gatos  que tienen  al  frente  de  la Federación  Mexicana  de Futbol  que  al  primer  grito  de  Eheheheheeh¡puto!,  el  árbitro determinará   si  es discriminatorio o no. (Le preguntará   al portero   si le  saben algo  o le gritan  al tanteo). Si el árbitro se  siente  afectado  por  conducta,  a  través  del sonido  local  -si  es  que lo  dejan  escucharse- advertirá  a los  aficionados  que   dejen  de  gritar  Eheheheh ¡puto! (o  se lo  griten a todos y  cada uno  de quienes  están  en la  cancha,  para que “no discriminen”. O  qué no  se  trata  de  que los corruptos  de  la  FIFA    quieren evitar la “discriminación”, porque a   ellos  puros  gritos  de  Eheheheh… ¡ladrones! …Eheheheheh…¡bandidos!… ¡Eheheheheh…! ¡Corruptos y corruptores!…).

En caso  de  que  los  consumidores  cautivos  de  cerveza en  los estadios   no  acaten las órdenes   que  con el  pito les  dé  el  árbitro en calzones desde  el centro del  campo, entonces   suspenderá   el  encuentro cinco o diez  minutos.  (A ver  si la  televisión  los  deja, Eheheheheh… ¡pendejos!).

Si  por su regalada  gana,    los   que pagan boleto  siguen  parándose a  cada  despeje  a  entonar el grito de  libertad y  rebeldía,   dicen que entonces,  el árbitro   ordenará  sacar  del  estadio  a gritones  y  no  gritones. (¡Sí  Chucha! Fácil para que los saquen  a la  fuerza,  después  de haber  pagado  su  boleto  y  ejercido  su derecho  a   gritar  libres  en su país).

Ah, el partido se  va a reanudar, con  el  resultado  previsto   para  las “fallas  humanas”  de  los  árbitros.  No  en lo  oscurito,  pero  sí: ¡por  fin  solos!

¿De  dónde sacan  estos  autoritarios  idiotas que  los  mexicanos  hemos  llegado  a tal grado  de  sumisión  como para  callarnos  la  boca con sus  amenazas irreales, puesto que para nada  quieren que el público indignado  que pagó  boleto  les queme sus estadios… y  aparte  tengan que regresarle sus entradas?

Quede  claro que el  grito ese   que nació  cuando  Oswaldo   se  confesó “chiva”,  a muchos  nos  desagrada… pero    que  la FIFA  venga a  ordenarnos  si  “podemos”  gritarlo  o   no,   eso  ya no es  de  desagrado,  es   de   simple   dignidad y  exigencia   de  respeto a los  derechos  elementales  del  ser  humano:  Eheheeheheheeh ¡putos!… y pónganme  La Marsellesa  para que  se  sienta libertario.