El Lago de Tos-Cano

Versos culinarios para pasar el rato
Por Francisco Toscano

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Todo parece indicar que
El Ojos los tenía de hormiga
o tenía el delegado
vista con gorda barriga.

Ay, hijo, que oso, invidente oso,
el que anda haciendo el grillo delegado.
Ay, hijo, que oso, cegatón oso;
de hormiga resultó El Ojos tlahauqueado.

Reinaba El Ojos y el delegado
dizque se hacía de la muy gorda mirada.
Con sus halcones por todos lados
estaba la delegación muy controlada.
El delegado clama inocencia,
se siente por Morena exorcizado.
Ahora es otra la contingencia,
pues tal parece que va a ser investigado.

Ay, hijo, que oso…