Los mártires del obispo de la Diócesis de Tepic, Luis Artemio Flores Calzada

Luis Artemio Flores Calzada.

.

Por Dr. en derecho Miguel Ángel Rodríguez Herrera

.

Por mártir se entiende a toda aquella persona  que muere o sufre grandes padecimientos en defensa de sus creencias o convicciones.

Un grupo de monjitas que forman una orden religiosa cuyo nombre no pronuncio por respeto a Jesucristo y que deberían de avergonzarse por llevarlo; han venido regenteando un magnífico negocio llamado COLEGIO NIÑOS HÉROES mismo que se los prestaron, sin pagar un solo peso, un grupo de laicos pero que al fin les exigieron su entrega. Sin perder el tiempo acudieron a pedirle ayuda al Obispo arriba mencionado quien sumamente interesado por las ganancias que en dinero podría obtener se dedicó en cuerpo y alma a tratar de apropiarse, dizque para la Iglesia, de dicho Colegio.

.

INTERVIENE MAMMON

De acuerdo a la Demonología, para que no haya malos entendidos, Mammon es el demonio de la avaricia, de la codicia y el materialismo. Este demonio acicatea al Obispo de Tepic el cual empieza a urdir un sencillo plan: instruye al Padre RICARDO CARRILLO y CARLOS PEÑA, gran constructor del magnífico Templo dedicado a Nuestra Señora del Refugio, para que convenzan a los laicos propietarios del inmueble donde se ubica el Colegio de que éste debe pasar a manos de la Iglesia, en realidad de él.

Los sacerdotes no les resuelve su avaricia, envía a otro religioso de nombre MANUEL OLIMÓN NOLASCO quien extorsiona a los laicos propietarios y los amenaza con expulsar del Templo a Ricardo y a Carlos sino acceden a la petición vergonzosa del Obispo. La misma amenaza es dirigida a los sacerdotes nombrados y a quienes los tilda de “traidores” Como dato interesante del tal Manuel O limón éste es un religioso del clero católico que pone en duda la existencia del SAN JUAN DIEGO. Como se puede advertir Mammon no es tonto y sabe bien elegir a sus lacayos.

.

EL MARTIRIO

Los sacerdotes RICARDO y CARLOS usaron su sentido común y respetando la opinión de los laicos propietarios, optan por retirarse del asunto. Ellos ponen de por medio sus válidas creencias a sabiendas de las amenazas de un Obispo exacerbado por la avaricia. Se mantienen firmes ante el sufrimiento que les espera, ser expulsados del templo. Nada les importa tanto como sus propias convicciones y ofrecen sus destinos a Dios. En verdad son valientes como yo nunca he conocido hombre alguno.

.

LA EXPULSIÓN

Sin contemplación alguna y movido por Mammon, el Obispo cumple con la amenaza y victima a sus subordinados, los cuales son inocentes de todo porque no hay falta alguna que les manche. Paradójicamente son martirizados por su propio superior, por un compañero eclesial y no por un tercero. El Obispo y su testaferro O limón tendrán que responder duramente, en su oportunidad, de haber martirizado a dos inocentes que son del mismo equipo.

Todo por el dinero. Mammon y otros demonios están de fiesta porque muchas almas, Dios no lo permita, saldrán de la Iglesia Católica por los escándalos de los malos clérigos.

Los feligreses tienen la palabra. El Obispo no es absoluto porque tiene sus superiores.

Dios purifique a los mártires RICARDO y CARLOS.

ABOMINA AL ODIO.