El Lago de Tos-Cano

Paros cardíacos, diabetes
y un sinfín de otros males
acechan a los que abusan
de los tacos, los tamales;
aparte de que en escuelas
dan chatarra a los chavales.

Los tacos y los tamales
crean abundancias carnales.
Taco sobe taco y taco
de adobada y longaniza;
un taco es inofensivo,
la bronca es con la taquiza.
Sesenta kilos de nalga
cargaba, amenazadora,
la paisana que abordó
el bus con rumbo a la Aurora.

Me dije: ¿hacia dónde me hago?
cuando vi el futuro aciago.
Nada más había un asiento,
junto a mí, desocupado
y le vi las intenciones
de apachurrarse a mi lado.
Cuando vi venir la bola
de aguayón de aquel trasero
tuve que ceder mi asiento,
y no fue por caballero.

No lo inventé,
no lo inventé lo viví,
y ya después,
por el susto, no comí.