Física cuántica

Por María José Zorrilla

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Desde la aparición de la física cuántica, la energía empezó a tener una mayor relevancia en la vida de las personas. El estudio derivado del intercambio de partículas y la posición de las mismas, ha dado origen a infinidad de asombrosos hallazgos y avances científicos.

La informática hoy día no tendría cabida sin la utilización de la física cuántica, que no sólo hará que cada dos años se incremente la capacidad de almacenamiento de todas las computadoras del mundo y será fuente de enormes cantidades de energía para sustituir a las formas actuales, pero también por lo que ya aporta para el enriquecimiento de aparatos como placas solares, microscopios para generar imágenes en tercera dimensión, resonancia magnética, entre otros avances científicos según el blog de M.T versyp.

Ante el descubrimiento de la física cuántica y la manera en que esta se presenta, finalmente se empieza a reconocer científicamente cómo las trasmisiones neuronales utilizan parámetros cuánticos y cómo interactúa la energía en nuestro diario devenir.

Lo que vendría a suponer que las terapias alternativas, los motivadores, consultores y conferencistas que hablaban sobre la importancia de generar pensamientos positivos, estaban en lo cierto, aunque hubiesen llegado a estas conclusiones de una manera más light, pero buscando que las personas cambiaran su realidad, descubriendo otra para integrarse mejor al contexto de los demás.

Los momentos históricos en los que se han logrado profundas transformaciones como en el Renacimiento, la Revolución Industrial, la abolición de la esclavitud, estaban impregnadas de un espíritu y energía positiva enfocada a generar ese cambio.

Por el contrario, en las épocas de guerra, la población está inmersa en una nube de pensamientos catastróficos porque la energía imperante es absolutamente negativa y los esfuerzos están focalizados a destruir, exterminar al enemigo.

Cuando las sociedades florecen,  la energía social de contagio es positiva, asevera Eduardo Caccia, y hoy día en nuestro país no domina la ética, la ciencia, la investigación, las artes, el emprendimiento, la filosofía, independientemente que hay mexicanos muy valiosos y talentosos.  Lo que tristemente impera es la inseguridad, el narcotráfico, la corrupción, la impunidad, para lo que dice Caccia, también hay mexicanos muy hábiles.

Vallarta en estos últimos meses ha estado impregnado de una especie de energía social positiva porque el turismo nos ha favorecido y ha venido a generar una capa protectora contra los males que tan dramáticamente aquejan a muchas partes del país.

La preocupación es que el escudo es muy débil y volátil, como lo es la industria turística y las preferencias de los turistas.

Considerando que la realidad cuántica es una sola y de la cual todos somos parte, es el conjunto el que genera la mayor cantidad de energía.

Aunque no todo lo que brilla es oro, porque problemas los hay y muchos, nos hemos podido mover con cierta sutileza hacia lo positivo. Pero no estamos para cantar victoria, porque la forma de generar energía positiva más duradera y de fondo, es a través de cambios sustantivos en educación, moral, ética, civismo.

Podemos inclinar la balanza, como asevera Caccia, empezando por generar energía positiva a través del pensamiento, la palabra, el lenguaje y la acción. Pero los milagros no ocurrirían sin la aplicación de la ley.

Por lo pronto, en las redes ya circulan muchos videos como el de la ONEA, Organización Nacional Anticorrupción y el de México, ya sonó el despertador! que vale la pena verlos.

Es energía positiva circulando por las redes, en lugar de tantos memes, vulgaridades y chistes que nos trasmitimos y no genera más que energía fugaz para el propio esparcimiento, pero sin ninguna aplicación práctica para los demás.

Hay, por supuesto, una estrategia esotérica: esperar la fuerza de la ley.