No sean cuenteros

Emilio González Márquez.

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Por Gregorio González Cabral

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Tampoco  vengan  con el cuento   de que   la presa “El  Zapotillo” se   hace   para   llevar  agua   a la Zona  Metropolitana  de  Guadalajara  y a  la  región de  Los Altos de  Jalisco.  Esa  es  una mentira  redonda.

Esa  presa en  terreno de  Jalisco  se   hace   por un  proyecto para llevar  agua   a León, Guanajuato.  Punto.

Ahí  están las colecciones  de  diarios de  León,  donde puede  seguirse  día a   día, las gestiones y “seguridades” dadas  a: población, curtidores y  empresarios   con proyección  internacional  del Bajío,  respecto  a llevarse   agua del  río  Verde, cuando  los   vecinos  de   Romita  -pegada a León- no les permitieron jalar  agua de sus pozos.

Esa  es  la  verdad.  La  presa jamás   se  hizo  “para dar agua  a Guadalajara”.  Eso lo inventó  el  borracho majadero de  Emilio  González Márquez,   para  justificar  la cobardía y  el  colaboracionismo   de entregar   por nada  el  agua  que  pasa por  Jalisco. Como lo  de  “darle   también  a los   pueblos de  Los Altos”, fue invento de Paco Ramírez Acuña, luego de que  los corrieron como   gallinas  de  San  Nicolás ,  en  Jalostotitlán, con el  argumento definitivo: “No vendemos, no  nos  vamos, no nos  salimos… e igual,  ustedes  y  nosotros, todos   nos morimos”.

De   San Nicolás  se vinieron  a Cañadas,  a  la  histórica  Temacapulín  y  ahí es donde  sacaron lo  del  “agua para Los  Altos” -sin ni siquiera proyecto,  ya  no digamos  obra  de   canal de  conducción, como  si  se  empezó  a  construir hacia  León  y  para  Guadalajara,  a  donde  la  van  a traer  con  los   carros pipas  y   mangueras  de los bomberos-. Puro  cuento, puras  mentiras  de políticos   de partidos,  de   “movidas”, de “los  mismos”.

Conste  que  hasta donde   fue  gobernador  de  Jalisco  Guillermo Cosío Vidaurri,  el  agua  del río Verde  estaba  concesionada  federalmente   para Jalisco. Como  debe  ser.  Después  de  Guillermo Cosío   le  cambiaron indebidamente y  en  secreto  la concesión  federal.  Papeles   hay.  No se puede  decir  que  se  aprovecharon  del “Babobeto” Cárdenas que  ni  idea  tenía  de Jalisco.  Pero  lo  que consta es que  los gobernadores “panistas”: Francisco Ramírez  Acuña   y  el  borrachales   mientamadres  de   Emilio  González  Márquez  “El Impune”,  no sólo no defendieron  el  agua  de  Jalisco, sino que  pusieron  a sus funcionarios   y guaruras   a hacer el trabajo sucio de  amedrentar,  extorsionar,  expulsar  a  los   jaliscienses, en  beneficio de la gente  de  Guanajuato  que   no  ha venido  a despeinarse. Al  principio  el priista  Aristóteles  Sandoval dijo  estar a   favor  de los  jaliscienses, pero a últimas  fechas   ha  caído en  lo  mismo  que Ramírez Acuña  y González  Márquez, servirles de  gato para  sacar  las  castañas del  fuego.

Se extraña  a “El Chacho”, Jesús  González Gortazar, quien  se  llevó  medio siglo  predicando  aquí  en el  desierto   que  las  guerras   del  Siglo 21  no  serían  sólo por  petróleo, sino  sobre  todo por  agua.

Los  Altos  de  Jalisco,  desde siempre  padece por  falta  de agua  y  a pesar de ello, tiene las  ciudades   más  productivas  en alimentos  de  toda  la República.  Ahí hay huevos para  presumir  en  todo  el  mundo. Claro que a  ellos  no  les hace  obras  la  Federación.  La obra  única  grande   de   entresiglos,  la  hacen  ¡para  León!  quitándoles   a los  alteños  el   agua  que pasa por  su  casa.

Que  se  diga y que  conste, porque   en  “Las Tierras   Flacas”  de  Los Altos  de  Jalisco,  esa  gente  excepcional tiene  memoria, perdona pero no   olvida. Y eso  que les hacen  es  buscarle mucho ruido al  chicharrón,  en  tierra  que era de   buenas  carnitas, hasta  que  no  sacrificaron  el  sabor y  tradición por   exportar  al  gusto   japonés  o a las  insipideces  del “light”.

No  vengan las  políticas  mentirosas  y los  políticos  ignorantes  a decirnos que la  presa  “El Zapotillo”,  es “para darle agua   a la Zona Metropolitana  de Guadalajara”.  Ni madres. Es  para la industria cuerera de  León  que  consume   agua  a  montones  y  para otros  proyectos   de   corredor  industrial  que  se han  añadido.  Esa presa no  se construye  para  los  jaliscienses,  se  construye para  despojar  a los jaliscienses. Déjense  de cuentos.